La bandera cubana fue izada ayer en la embajada de La Habana en Washington por primera vez en 54 años luego de que EEUU y Cuba restablecieron formalmente sus relaciones, abriendo un nuevo capítulo entre ambos ex enemigos de la Guerra Fría.
Hubo más de 500 invitados en la casona ubicada en la calle 16 del Barrio Latino de la capital norteamericana. Allí, todas las miradas apuntaron hacia el mástil apostado en el jardín delantero que en silencio empezó a mostrar la estrella y las bandas azules y blancas de la bandera cubana.
De esta manera, la bandera de Cuba se unió al resto de las enseñas nacionales de otros países con los que Washington mantiene relaciones.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, encabezó la ceremonia de reapertura de la embajada, un hito en el deshielo diplomático que comenzó con el anuncio realizado por los presidentes de EEUU, Barack Obama, y de Cuba, Raúl Castro, el 17 de diciembre. “Ratificamos la voluntad de Cuba de avanzar hacia la normalización de las relaciones con los Estados Unidos, con ánimo constructivo, pero sin menoscabo alguno a nuestra independencia, ni injerencia en asuntos que pertenecen a la exclusiva soberanía de los cubanos”, dijo Rodríguez. Y agregó que “sólo la eliminación del bloqueo económico que tanto daño ha hecho a nuestro pueblo, la devolución de tierras en Guantánamo y el respeto a la soberanía de Cuba darán sentido al hecho histórico que estamos viviendo hoy”.
Luego de la ceremonia, Rodríguez fue recibido por el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, en el Departamento de Estado de EEUU. El canciller norteamericano dio la bienvenida al “nuevo comienzo” de las relaciones, pero dijo que aún hay muchas diferencias entre las dos naciones y que la plena normalización será un proceso largo y complejo. En su discurso dijo que hay “‘mucho que ganar” al alentar los viajes y el libre flujo de información entre los países vecinos, así como con la reanudación del comercio y con los permisos para visitas familiares. Poco después del izamiento de la enseña cubana, los participantes cantaron el himno nacional de la isla caribeña y exclamaron “¡Viva Cuba, Viva Fidel!”.
La embajada de Estados Unidos en La Habana también reabrió oficialmente para negocios. Pero allí no hubo una ceremonia oficial de izamiento de la bandera estadounidense sino que se espera la visita a la isla del secretario de Estado, John Kerry, prevista para el próximo 14 de agosto. Ese viaje a la isla será el primero de un secretario de Estado de Estados Unidos a Cuba desde 1945. Igualmente, en esa zona se congregaron desde la madrugada de ayer centenares de cubanos en los alrededores del edificio para solicitar y tramitar visados con el fin de viajar al país vecino. El deseo de que la nueva etapa conlleve mejoras y más flexibilidad para los viajes entre ambas orillas fue la tónica común entre las opiniones consultadas en el “Parque de los Lamentos”, como llaman los cubanos a la zona donde esperan su turno para los trámites migratorios con EEUU. El acontecimiento de la restauración de lazos diplomáticos entre ambos países atrajo también en el entorno de la ya Embajada estadounidense en Cuba a turistas y curiosos que no quisieron perderse el momento.
