El municipio de Rawson cuenta con un informe preliminar que avala la instalación del horno crematorio que adquirió Capital y que nunca pudo utilizar por rechazos ambientales. La gestión de Juan Carlos Gioja le encargó a una consultora privada el estudio de impacto ambiental y éste arrojó que el proyecto es viable ya que despediría el nivel de gases permitido por la legislación y que se trata de emanaciones que no son contaminantes, según informó la ingeniera Silvina Tapia, presidenta de la consultora. A pesar de ese resultado, es el Gobierno provincial el que dará la resolución final sobre la puesta en marcha o no del horno.
Juan Carlos puso todas las fichas para tener el sistema de cremación y firmó un convenio con su par de Capital, Marcelo Lima, para que se instale en el cementerio San Miguel, que antes estaba concesionado y actualmente se encuentra en manos de la comuna. La implementación del horno forma parte de la reestructuración y remodelación que lleva adelante el Ejecutivo municipal en el cementerio (ver aparte) y que apunta a brindar mayores servicios y generar una fuente de recursos alternativa. En ese sentido, el jefe comunal aseguró que la obra “no tiene otro sentido que incrementar los servicios”.
Desde su compra hasta su actual destino, el horno atravesó por distintos vaivenes (ver cronología). En 2001, el intendente de la Capital, Alfredo Avelín Nollens, lo adquirió pero no pudo ponerlo en funcionamiento por las quejas de los vecinos que argumentaban que iba a generar problemas ambientales. El por entonces jefe comunal dio marcha atrás con el proyecto y actualmente el horno se encuentra en el depósito del fabricante, en Buenos Aires, por el cual el municipio capitalino paga un alquiler.
Tras iniciar los trámites para contar con el sistema, el menor de los Gioja contrató a una consultora que llevó adelante el estudio de impacto ambiental. Si bien el resultado estará en manos del intendente en 2 semanas, la ingeniera Tapia adelantó que el funcionamiento del horno no va a producir un golpe negativo en el aire debido a que los gases que generan no son contaminantes. Con el informe en su poder, el jefe comunal deberá presentarlo en la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable para que evalúe si las emanaciones son contaminantes o no.
Para adelantar los plazos, Juan Carlos aseguró que ya firmó el convenio con la Capital en el que se establece, en líneas generales, que la construcción de las salas crematorias (valuadas en 560 mil pesos) se hará entre las dos comunas y que la administración del cementerio será en forma conjunta. El hermano del Gobernador señaló que aún no está previsto cuándo se realizará el traslado del horno y destacó que han comenzado a dialogar con los vecinos de las zonas aledañas al cementerio para explicarles el procedimiento. Durante esas charlas, el intendente dijo que no han encontrado resistencias por parte de los vecinos.
