El intendente de Caucete, Julián Gil, irá hoy al recinto del Concejo Deliberante para ser interpelado por los ediles. De acuerdo a lo que se fijó en la sesión del jueves pasado, el jefe comunal deberá dar explicaciones de por qué una camioneta Toyota, vinculada a una causa por estafa y que fue secuestrada por la Policía, era usada por un empleado del municipio. La oposición apunta a controlar que el municipio no haya incurrido en contrataciones de una o más movilidades que se encuentren ligadas a una persona denunciada por hechos delictivos. Gil le había adelantado a este diario que el Ejecutivo no había contratado ninguna unidad que haya sido producto de un ilícito y que la que estaba en poder del trabajador, este le dijo que la había comprado para cumplir con sus tareas y que también habría sido estafado. El pedido de interpelación surgió de la oposición, pero el oficialismo acompañó porque dicen que no hay nada que ocultar.
