‘La Patria es la tierra nuestra/ ande tenimos la casa/ ande se crían los hijos/ ande se lucha y descansa/ ande comimos el pan/ ande se aquerencia el alma…’
Así pintaba la Patria en sus albores don Miguel Beato Tejada, destacado poeta jachallero en su poesía ‘Romance del arriero Juan Andrés Tejada’. Quise empezar mi escrito con éstas palabras que describen e identifican a mi ‘Patria chica’, este amado suelo de Huaco donde nací y vivo hace mas de 6 décadas. Aquí participé en eventos de toda índole que se suscitaron en el quehacer del terruño: educativos, políticos, sociales, deportivos, tradicionales, etc. Se me ocurre escribir ésto sin ninguna intención de menoscabar a mis paisanos, a los cuales considero muy capaces de peticionar y defender a éste estoico pueblo.
Recientemente, el pasado 25 de junio, aniversario de la Fundación de Jáchal llegó a nuestro valle la máxima autoridad de la provincia, el Gobernador junto a las autoridades departamentales, para inaugurar la remodelación de la plaza principal, donde yo estuve ausente por razones de salud. Esta ilustre visita era muy propicia para hacerle conocer las necesidades del valle de Don Buena y agradecer las soluciones conseguidas.
El 25 de Junio del año pasado inaugurábamos un grupo de viviendas en el Alto Huaco (Conjunto IV) gestionado por la Unión Vecinal ‘Buenaventura Luna’, la que presido. Allí estuvo presente el Ing. José Luís Gioja, que en su gestión inauguraba el tercer barrio en Huaco. También lo acompañaba el actual gobernador Sergio Uñac quien me decía que la actual ‘Primera dama de San Juan’ tiene raíces huaqueñas. ¡Qué orgullo…!
Me lamentaba en mi lecho de convalecencia no poder estar y decirle al Gobernandor que Huaco está pasando otro momento de emigración de su gente por falta de fuentes de trabajo. El otro momento vivido fue a fines de la década del 60 y principios del 70, teniendo como consecuencia la nefasta construcción del Dique ‘Los Cauquenes’. Para frenar el éxodo el gobierno de turno nombró 45 personas en Hidráulica, padres de familia de los cuales ya no queda ninguno por fallecimientos y jubilaciones. Hace menos de un año se contrató a una persona para que administrara el agua para regadío. En otrora, Huaco tenía 5.000 habitantes, hoy 1.000, el resto esparcidos a lo largo y ancho de la Patria. Se contaba con un Correo con personal que repartía la correspondencia, un destacamento policial, un juez de paz, un médico permanente, un hospital con internaciones, todo ello hoy es una quimera… Los moradores del Huaco de hoy necesitamos imperiosamente de la sensibilidad y decisiones políticas de nuestros gobernantes para revertir la situación. Rogamos a Dios les ilumine. Que nos inviten a conversar de ‘cosas trashumantes’ dijera Don Buena (una audiencia). Hay alternativas que se pueden llevar a cabo, por ejemplo: cubrir las vacantes en Hidráulica, Obras Publicas y Vialidad Provincial. La construcción de un grupo habitacional en Barrio Olivares, o la provisión de un tractor y las herramientas necesarias para ayudar a los alicaídos agricultores que malvenden sus productos por falta de adecuadas políticas para el sector.
A todo lo apuntado precedentemente se suma el creciente costo de la canasta familiar, resultado de una feroz política nacional que ahoga cada día más a la clase trabajadora y que se agudiza más en los pueblos alejados por los costos del transporte.
En síntesis no hay ninguna obra pública ni privada que ocupe la mano de obra ociosa. La Hostería de Agua Hedionda está a punto de cumplir 67 años de vida y una sola vez prestó servicio albergando al personal que buscaba petróleo en la zona. Ya fue refaccionada tres veces para que la habiten los fantasmas de la desidia. El control policial no cumple su cometido específico, controlar al tránsito interprovincial, ya que la nueva traza de la Ruta Nacional 40 lo ha dejado mal ubicado.
Hablar del Dique ‘Los Cauquenes’ merece otro escrito que oportunamente se presentará, después de hacer conocer lo que fue el Huaco floreciente, antes de la construcción de la presa. Es digno destacar que en el mes de noviembre tendremos el primer festejo del cumpleaños de Huaco que nunca se hizo por no tener una fecha cierta de su fundación. Gracias al aporte de los escritores e investigadores, autores del libro ‘Huaco, hondonada de piedra’ de José Casas y Dante Tejada y la colaboración de alumnos y personal de la escuela Aerotécnica de Huaco,sumados a ello la Mesa Directiva de la Unión Vecinal ‘Buenaventura Luna’. Se está trabajando en un proyecto muy pronto a elevar y poner a consideración del Concejo Deliberante de Jáchal y Ejecutivo Municipal. Como corolario se puede escribir la reflexión de un gran estadista argentino ‘Nada hay perdido cuando queda en pie un pueblo que trabaja…’
‘Ya se me acaba el tabaco y aquí me despido yo…// si en tantos dichos hallas vos errores,// tené presente que quiero doblar mi frente // como cristiano ante Dios // (Buenaventura Luna)
