Discusiones subidas de tono, algunos empujones y hasta amagues de tomarse a golpe de puños entre algunos dirigentes se vivieron en la noche del miércoles en la sede del Partido Socialista (PS) de la avenida Rioja. Fue porque algunos referentes de los dos sectores en pugna para las PASO en el Frente Progresista Popular discutieron por el cierre de listas que debía realizarse a la medianoche, pero que llegada esa hora todavía no se había podido cumplimentar. El día después, los referentes de ambos sectores y precandidatos a gobernador, Benjamín Kuchen y Alberto Agüero, quisieron bajarle al tono a la disputa y dieron las discusiones por finalizadas.
Según testigos de los hechos, mucho antes de la medianoche, tal como establece el Código Electoral Provincial, el sector de Agüero, que pertenece al Partido del Trabajo y el Pueblo (PTP), había cumplido con presentar la documentación necesaria ante la Junta Electoral del frente para inscribir su propia precandidatura a gobernador y listas en 11 departamentos.
Pero en el sector de Kuchen, el otro postulante a jefe del Ejecutivo provincial y que milita en el PS estaban demorados con el trámite. Fue así que un dirigente del PTP pidió a la junta que cumplido el plazo, se diera por presentados sólo a los candidatos del PTP y a los del otro armado que hubieran cumplido con todos los requisitos. Y que al resto se los rechazara. La discusión fue subiendo de tondo con recriminaciones cruzadas al punto que los representantes del PTP en la junta amagaron con no firmar algunas planillas de los departamentos del sector opositor interno.
Cuando las discusiones amenazaban con convertirse en un caos tanto Kuchen como Agüero intercedieron para bajar los decibeles de la disputa y acordaron aceptar todas las listas y dirimir las diferencias en las urnas. Incluso ayer, el segundo optó por dar por olvidadas las desavenencias y no quiso hablar del tema.
De haber insistido, Agüero podía hacer un planteo ante la Junta Electoral del armado, que preside Alejandra Campos, y si no estaba conforme hasta podía apelar ante el Tribunal Electoral Provincial, pero dijo que no lo va a hacer.
Según el Código Electoral Provincial, la presentación de las listas se debe hacer ante las juntas electorales partidarias o del frente, como en este caso. La junta es la encargada de controlar los requisitos fijados por las cartas orgánicas de las fuerzas integrantes del frente y en el acta constitutiva de la alianza. Pasada esa etapa, hay 2 días para subsanar errores u observaciones y luego la junta aprueba las listas de candidatos. Luego el tribunal hace el control de constitucionalidad y legalidad y las oficializa.
