La pulseada de los gremios y el Gobierno nacional por fijarle un techo a la discusión paritaria dejó ayer en off side a la CGT oficialista que conduce Antonio Caló ya que primero se anunció un acuerdo para fijar una cifra testigo de 27 por ciento de aumento salarial, pero luego hubo marcha atrás cuando los metalúrgicos (UOM) llamaron a un paro por 36 horas. Precisamente la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) es el gremio de cabecera de la CGT oficialista, ya que es el que conduce Caló.

La vuelta atrás llegó de la boca del propio Caló luego de la reunión del Consejo directivo de la CGT que se realizó en la sede de la Federación de Peones de Taxi, en la ciudad de Buenos Aires.

Tras el encuentro, el líder cegetista reclamó ‘paritarias libres, sin piso ni techo‘, y dijo que ‘los gremios son los que tienen que discutir con los empresarios el monto que persiguen‘.

Consultado por la agencia de noticias DyN sobre la reunión entre los gremios y los ministros Axel Kicillof (Economía) y Carlos Tomada (Trabajo), el metalúrgico afirmó que ‘efectivamente se habló de un monto de referencia de 27% partido en dos cuotas‘ y remarcó que ‘ese monto no satisface los reclamos de los trabajadores‘.

Dos horas antes había informado que sí, pero justo minutos después su gremio, la UOM, convocaba a un paro de 36 horas para la semana que viene.

Del encuentro del Consejo directivo participaron Omar Viviani (Peones de Taxi), Héctor Daer (Sanidad), Alberto Roberti (Petroleros), Oscar Romero (Smata), Sergio Romero (Educación), Pablo Biro (APLA), Gerardo Martínez (UOCRA), entre otros popes del sindicalismo nacional.

En cuanto al paro de actividades de los metalúrgicos, se informó que se llevará a cabo entre las 12 del jueves 21 y la medianoche del viernes 22 del corriente. El anuncio llegó luego de que fracasara una nueva reunión paritaria en el Ministerio de Trabajo. El secretario adjunto de la UOM, Juan Belén, indicó que para el sindicato ‘las conversaciones están terminadas‘ tras una docena de intentos.

La UOM reclama un haber inicial de 8.500 pesos, lo que representa un aumento salarial de alrededor del 30%, tres puntos más sobre lo que había fijado la CGT con mayor llegada al Gobierno nacional.

Belén dijo que ‘no hubo ningún avance‘ y que por el momento la conducción del sindicato va a esperar a que venza la conciliación obligatoria este martes para aplicar un plan de lucha.

Cuando aún se daba por hecho que la CGT había cerrado un acuerdo con el Gobierno, la Federación de Empleados de Comercio y las cámaras del sector avanzaron en un acuerdo verbal consistente en un aumento del 27% en dos cuotas y dos sumas fijas de 1.524 pesos cada una en meses a convenir.

Donde siguieron su propio rumbo fue en Mendoza: Los trabajadores de Administración Central aceptaron el aumento salarial del 35% ofrecido por el gobierno de Paco Pérez en la última audiencia paritaria y el pase a planta de todos los contratados hasta 2014.