Aunque la mayoría de las vidrieras del microcentro sanjuanino ya están atiborradas de artículos navideños, la atracción que más atención se lleva son las figuras gigantes de Papá Noel. Dos en calle Tucumán entre Libertador y Laprida, y una por General Acha entre Rivadavia y Laprida, provocan que todo el mundo se detenga unos segundos a mirarlos. Y los niños los tocan, se ponen en puntas de pie, les hablan, les prometen portarse bien y les piden regalos para la próxima celebración de la Navidad.
