3 de abril del 2009. Debutó Américo Gallego en su segundo ciclo como entrenador de Independiente. El Lanús de Luis Zubeldia le dio una cachetada de entrada y lo goleó 5-1. "Acá voy a cortar cabezas de entrada", tiró el Tolo tras su peor caída como DT en Argentina. 3 de abril del 2010. Independiente supera 1-0 a Arsenal. Es líder del Clausura con tres puntos de ventaja sobre Godoy Cruz. No sólo es el mejor de los históricos cinco clubes grandes del país, sino el único que está entre los diez primeros de la tabla. "Tengo un equipo confiable. Nadie nos va a desviar del objetivo de ser campeones", declaró tras el triunfo ante el club de la familia Grondona. 365 días pasaron. El Rojo ya tiene su estadio nuevo, tal cual reclamó Gallego apenas volvió a Avellaneda, y se ilusiona con gritar campeón luego de ocho años. Este Independiente, donde Mareque fue borrado tras aquel waterloo ante el Granate y hoy es capitán, poco tiene que ver con el paladar histórico de los hinchas. No tiene un Bochini, ni un Marangoni. Sí un Piatti que hace pesar su gambeta y un Silvera que todo lo que hace, lo hace bien y no siempre porque termine la jugada en gol. Es mucho más que un goleador. Encontró en Gabbarini (gran acierto del DT que relegó a Hilario Navarro) uno de sus puntos fuertes: es la valla menos vencida con siete tantos y la mantuvo en cero en la mitad de los encuentros del certamen. Festejó en los seis clásicos de la temporada. Pero acaso un futbolista que no es titular, pero marcó los últimos dos goles del equipo como Leonel Núñez sea el ejemplo de cómo cambió este equipo. Bajó seis kilos, pasó de negarse a jugar en Reserva a hacer triples turnos para ser tenido en cuenta. Gallego le dio una nueva chance y fue él quien ante Colón y frente a Arsenal marcó los goles del Diablo con dos derechazos más brasileños que argentinos.
River anda penando y asustado por el futuro promedio. Boca y San Lorenzo tienen técnico interinos. Racing luchará otra vez por zafar de la Promoción. Independiente es líder.
