Una finca de 800 hectáreas en Ullum, donde se produce aceite de oliva de primera calidad, acaba de dar un paso inédito en el país, ya que con los desechos del olivo, tanto de la poda como del orujo, encaró un proyecto en donde se genera energía con esa basura (ver infografía). Es capaz de producir la suficiente electricidad, que está en orden a los 400 kW, para cubrir las necesidades del emprendimiento y en un futuro planean que el excedente pueda ser enviado a la red general, tras un convenio con Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE). El proyecto fue ideado hace 3 años y financiado con un crédito -Línea 100- de la Agencia Calidad San Juan por $8.500.000. Ayer el gobernador Gioja visitó la planta.
La inversión se conoció en un momento crítico para la industria olivícola sanjuanina, que fue duramente golpeada por las heladas tardías de 2013 y que por ejemplo en esa finca se llevó el 90% de la producción.
El grupo accionario de la empresa ‘San Juan de los Olivos’ (ver aparte) puso el ojo hace ya algunos años en optimizar los recursos, y se encontró con un alto costo eléctrico, atado a la elaboración del aceite y la extracción subterránea de agua para riego, y a la vez una montaña de desechos, al punto que aseguraron desde la firma que disponen de residuos para generar energía los próximos 3 años. Así las cosas, le encargó a la compañía Latam Bioenergy (especialista en biomasa y con sede en Nueva York) el diseño del proyecto, que tuvo casi un año de pruebas y que hace dos meses está ‘’en línea’’, o sea inyectando en la red interna de media tensión que hay en el predio.
‘’Esto es el aprovechamiento absoluto de todo el olivo, de lo que se comercializa como alimento y de lo que queda como desecho. También se colabora con el medioambiente, porque se saca de circulación toneladas y toneladas de ramas secas y orujo’’, comentó Esteban Durand, de San Juan de los Olivos. Según el empresario, en unos 10 años estiman que amortizarán la inversión.
Por su parte, Gioja ensalzó la iniciativa de la empresa: ‘’Se animaron a algo grande, sin precedentes en el país y donde desde el Gobierno buscamos motorizarlos con la ayuda financiera’’, dijo.
Hasta ahora, la energía sólo se generó con los chips de madera (las ramas trituradas mecánicamente), y por eso la potencia trepó hasta los 150 kW. La segunda parte, para aumentar ese valor, será sacándole usufructo al orujo, o sea el desecho que se produce con el prensado de la aceituna y que permite, luego de varios procesos, llegar a elaborar el aceite de oliva de primera calidad. Recién ahí esperan poder generar los 400 kW.
‘’Esta máquina podría abastecer a muchos hogares con energía, es un proceso innovador y tiene que ver con un tema crítico como es el uso de la energía. Es bueno que a través de esta empresa podamos ver el proceso de autoabastecimiento energético. Es un milagro de la tecnología’’, agregó Gioja. En rigor, con la energía que produce esta planta se podría cubrir las necesidades básicas de 24 viviendas de barrio, explicaron.
Una vez que la planta genere al ciento por ciento, el paso que viene es acordar una ecuación técnico-financiera con el EPSE para que San Juan de los Olivos le venda el excedente de energía al sistema general. ‘’Nos tenemos que sentar a estudiar bien el tema, pero entiendo que no habría mayores trabas para ponernos de acuerdo porque se trata de sumar energía’’, contó el presidente del EPSE, Víctor Doña.
