Francia, 2 de diciembre.- El escándalo mundial sigue en el foco de la tormenta. La emisora de radio gala RTL hizo público la información ue arrojaron los estudios realizados por profesionales europeos.
Según la emisora, las prótesis de Poly Implant Prothese (PIP) contenían una mezcla de productos encargados a grandes grupos de química industrial. La materia prima jamás fue objeto de ensayos clínicos en cuanto a su eventual nocividad para el organismo humano.
Entre ellos había un aditivo para carburantes, Basylone, así como Silopren y Rhodorsil, utilizados en la industria del caucho. Aparentemente, dichos productos provocaron ruptura de estos implantes.
"Según la AFSSPS (Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria de los Productos de Salud), se sabía que se trataba de un gel impropio, más bien utilizado en el sector alimentario y la informática", declaró a la agencia de noticias AFP el médico asesor de una asociación de utilizadoras de prótesis PIP, Dominique-Michel Courtois.
"No se podía pensar que el gel pudiera contener un aditivo para carburantes. Es por eso que se piden análisis de prótesis tomados directamente en las pacientes", agregó uno de los abogados de las demandantes, Philippe Courtois. Según esta fuente, los análisis de la AFSSAPS sólo se hicieron en prótesis incautadas en un allanamiento en la empresa en marzo de 2010.
De acuerdo con Courtois, también se deberían hacer análisis en el extranjero, después de la revelación en la prensa británica de una tasa de ruptura de los implantes mucho más elevado en Inglaterra.
"Es posible que la mezcla variase según los envíos", comentó este abogado.
