El escándalo por la insólita liberación del delincuente sanjuanino Miguel Ángel “Taza” Albornoz en Mendoza, cuando en realidad debían traerlo a San Juan para que siga cumpliendo una condena de 16 años y medio de cárcel, derivó en una denuncia penal y una investigación contra los penitenciarios del penal Boulogne Sur Mer de esa provincia que tenían en custodia al preso.
Sebastián Sarmiento, director general del Servicio Penitenciario mendocino, hizo ayer un mea culpa y señaló que “entiendo, a priori, que las autoridades judiciales no tienen responsabilidad en esto, lo digo a costa de que quedemos involucrados en este problema. No obstante no descarto nada, estamos investigando lo que pasó. Creo yo que tiene que ver más con una negligencia que con una cuestión dolosa, lo lamentable es que hay una persona que debería estar cumpliendo condena y hoy está libre”.
“Taza” Albornoz (42), que cumplía una condena unificada de 16 años y 6 meses en el Penal de Chimbas, fue trasladado a Mendoza la semana pasada para un juicio por resistencia a la autoridad y amenazas, en un hecho ocurrido en la capital de esa provincia en enero del 2012 cuando estaba prófugo. Mediante un juicio abreviado el 11 de este mes, el juez Andrés Capizzi (del Segundo Juzgado Correccional) lo condenó a 7 meses y 15 días de prisión efectiva, pero le dio por cumplida esa pena por el tiempo que llevaba preso y dispuso su libertad en esa causa. El preso fue entregado a las autoridades penitenciarias de Boulogne Sun Mer, pero en vez de que lo trasladaran de regreso al penal de San Juan, lo dejaron en libertad.
La jueza de Ejecución Margarita Camus puso el grito en cielo cuando se enteró de esto el 14 de diciembre y de inmediato dispuso la orden de captura de Albornoz, aunque ya era tarde. La magistrada señaló que ‘hubo negligencia del Servicio Penitenciario de Mendoza y del juzgado’. El juez mendocino Andrés Capizzi ayer salió a defenderse: ‘Dispuse la libertad, pura y exclusivamente, en la causa penal que yo debía resolver. Lo que este señor tenga en otras causas penales ya no me compete. Esto lo dejé en claro y asentado en el fallo y así se lo remití al Servicio Penitenciario de Mendoza. Éste fue un error ajeno a mi persona’.
Sebastián Sarmiento, director del Servicio Penitenciario de Mendoza, reconoció que quizás ‘el trámite judicial carecía de la claridad necesaria o fue un error del personal penitenciario’. Lo cierto es que ordenó la intervención de la División Judiciales del penal mendocino y dispuso que investiguen al personal que dejó en libertad a Albornoz.
