Irán confirmó ayer que empezó a realizar su actividad nuclear más polémica en una central bajo tierra difícil de ser atacada y la Justicia iraní sentenció a muerte por espionaje a un ciudadano estadounidense, en una decisión condenada por Washington en medio de alta tensión con Teherán.
Los hechos, que podrían agravar el deterioro de las relaciones de Irán con Occidente, llegan luego de amenazas iraníes de cerrar una ruta marítima crucial para la provisión del petróleo y de gestiones para reforzar las sanciones a Teherán por su programa atómico, posiblemente con un embargo europeo al petróleo iraní.
Diplomáticos occidentales dijeron que la noticia sobre el enriquecimiento de uranio en el búnker es particularmente preocupante porque la instalación se utiliza para procesar material que puede ser refinado más rápidamente para su eventual utilización en un arma atómica que el resto del uranio del país.
ENRIQUECEN AL 20%
Las fuentes dijeron que las centrifugadoras del sitio de Fordo, cerca de la ciudad sagrada de Qom, enriquecen el uranio al 20%, muy por encima del 3,5% al que se lo hace en la principal planta atómica de Irán, con lo que puede transformarlo en material fisible para una cabeza nuclear más fácilmente, informó CNN.
Hasta ahora, Irán había purificado uranio hasta ese nivel -considerado un paso previo al uranio altamente enriquecido para bombas atómicas- solo en su gran planta de Natanz, donde pretende producir combustible atómico de forma industrial.
La revelación constituye una nueva vuelta de tuerca en la llamada crisis nuclear iraní, que comenzó en 2005 cuando EEUU y sus aliados empezaron a sospechar de que Irán quiere dotarse de una bomba atómica.
El diferendo se agravó con recientes sanciones de EEUU a Irán y con un plan europeo de prohibir las importaciones de petróleo iraní, y tanto Washington como Israel ya dijeron que no descartan ninguna opción para evitar que Teherán tenga armas atómicas, incluyendo un ataque a sus instalaciones nucleares.
CONDENA A MUERTE
En este contexto de hostilidad con EEUU, la radio estatal iraní informó ayer que un tribunal del país condenó a muerte a un ciudadanos estadounidense-iraní por espiar para la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Irán afirma que, cuando fue marine estadounidense, Amir Mirza Hekmati peleó en Afganistán e Irak antes de dirigirse a Irán para realizar una ‘misión de inteligencia‘.
Washington condenó en duros términos la decisión, dijo que las acusaciones son falsas y exigió la pronta liberación del hombre.
Hekmati, de 28 años, había sido arrestado el pasado otoño boreal en Irán y acusado de querer infiltrarse en el servicio secreto persa, según la sentencia citada por DPA.
En tanto, el inicio de actividades en la planta de Fordo incrementa los temores internacionales sobre los fines del programa atómico de Irán pese a que Teherán dice que sólo quiere producir energía.
La instalación es un túnel profundo protegido por baterías de misiles antiaéreos y está ubicado 32 Km al norte de Qom, el punto neurálgico del sistema teocrático por el que se gobierna Irán.
