Irán incriminó ayer por espionaje a la periodista estadounidense de origen iraní Roxana Saberi, encarcelada en Teherán desde el 31 de enero. Saberi fue detenida el año pasado por trabajar en Irán después de que sus credenciales de prensa habían caducado hace dos años. EEUU manifestó su preocupación por las noticias sobre las acusaciones y demandó su "liberación inmediata".
