El Presidente de Italia designó ayer al ex comisario europeo Mario Monti para liderar un nuevo Gobierno encargado de poner en práctica reformas urgentes destinadas a terminar una crisis que ha puesto en peligro a toda la zona euro. Después de un fin de semana frenético durante el cual el Parlamento aprobó el paquete de ajustes acordado con la Unión Europea y el primer ministro Silvio Berlusconi renunció ante el júbilo de multitudes, el presidente Giorgio Napolitano pidió a Monti que forme un Gobierno, que se espera que está compuesto mayormente por tecnócratas, lo que fue rechazado por la Liga del Norte.
El primer ministro designado, convertido en senador vitalicio la semana pasada, probablemente nombrará a cerca de 12 ministros en cuestión de días. “Pretendo cumplir esta tarea con responsabilidad al servicio de nuestro país. En un momento de dificultad particular para Italia, en una situación turbulenta para Europa y el mundo, el país necesita enfrentar el desafío”, dijo Monti tras su designación. “Le debemos a nuestros niños ofrecerles un futuro con dignidad y esperanza”, agregó.
Italia debe superar “el desafío de levantar cabeza, debe volver a ser cada vez más un elemento de fuerza, y no de debilidad, de una Unión Europea en la que debemos ser protagonistas”, subrayó Monti. Mientras que por su parte Napolitano afirmó que se encuentran en una situación de “fragilidad” debida a “la enorme deuda pública acumulada en los últimos 9 años”, y que debe “recuperar la confianza de los inversores y las instituciones europeas”.
Tras la reunión con Napolitano en el Palacio del Quirinal, Monti se encontró durante media hora con el presidente de la Cámara de Diputados, Gianfranco Fini, pero no dio pistas sobre las personas que convocará y advirtió que los nombres de supuestos candidatos que circularon en las últimas horas son “pura fantasía”. No obstante, analistas y periodistas esperaban que Monti presente a Napolitano la lista de sus candidatos del nuevo Gabinete en pocas horas. La propuesta deberá ser aprobada por las dos cámaras del Parlamento, proceso que, si no sufre demoras, puede quedar concluido el jueves próximo. Monti es un prestigioso economista que cobró notoriedad hace casi 10 años, cuando desde la Comisión Europea impuso una multa de 497 millones de euros al gigante informático Microsoft por haber violado normas de libre competencia en Europa. Apodado “Súper Mario” y actualmente al frente de la prestigiosa Universidad Luigi Bocconi, de Milán, está considerado como un economista “duro y puro”, y, para muchos, el candidato ideal para presidir un “gobierno técnico”. Las primeras reacciones reflejadas por la prensa destacan la expectativa de que Monti contará con suficiente respaldo en las 2 cámaras parlamentarias para formar un “gobierno de especialistas” que contribuya a sacar al país de la incertidumbre política y económica.
Para enfrentar este gran objetivo, Monti necesitará del apoyo de la Unión Europea, que en un primer momento se mostró de acuerdo con la designación. En este sentido la Unión Europea declaró ayer que la decisión de encargar a Mario Monti la formación de un Gobierno de transición en Italia envía otra señal alentadora tras la aprobación por el Parlamento de las reformas económicas reclamadas por Bruselas.
