Con un aumento en la tasa anual del 3,7% registrado desde abril a junio, la economía de Japón superó una recesión que duró un año. No obstante, aunque las cifras suenan alentadoras, luego de la peor recesión del país desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, los economistas y políticos japoneses se mostraron cautos.
Según datos oficiales, las exportaciones registradas en un 6,3% fueron el principal motor del crecimiento económico, destacándose en los rubros de automóviles y artículos electrónicos con destino a Estados Unidos y Europa.
Por otro lado, debido a que la demanda interna permanece débil, los economistas advierten que la recuperación puede perder fuerza ya que los sueldos están cayendo y la tasa de desempleo ha subido en 5,4%.
