Jugó hasta que pudo. El inofensivo golpe del jueves pasado después de saltar a cabecear y de caer sobre su cadera izquierda se complicó mal para Jorge Chica. Tanto, que en el crucial juego ante San Martín de Mendoza y tras toda la polémica previa, el Coqui tuvo que salir del equipo. Ayer, el volante se sometió a una resonancia magnética que arrojó como resultado que por el traumatismo se le reventó una venita y que el hematoma es grande pero Chica no se quiere perder la revancha del lunes en el Este mendocino.

"En principio parecía un golpe más pero se me complicó. Primero me dolía, se me hinchó y pasé por el kinesiólogo para tratar de apurar la recuperación. Me tocaron la zona tratando de drenar la sangre acumulada pero no mejoró y realmente, en la cancha la pasé mal. No quería salir pero no daba para más. Ahora, espero recuperarme para lo que se viene. Si tengo que infiltrarme la zona para jugar, lo voy a hacer. Espero el ok del médico y lo hago", contó el Coqui, en reposo y después de haber pasado por el kinesiólogo.

Apuntando a lo que será la revancha del lunes en Mendoza, Chica -con toda su experiencia- se jugó por Unión: "Creo que ese partido será más sencillo que el del jueves. Ellos tendrán que salir a buscar su resultado, es cancha grande y pueden aparecer esos espacios que Unión puede explotar. Además, San Martín llegará con muchas bajas en su zona defensiva y todos sabemos que un punto fuerte de nosotros está en las pelotas paradas. Yo tengo toda la fe del mundo y se que vamos a clasificar".

Repasando lo que fue el empate en la ida, el Coqui tiene muy claro que la ventaja debió llegar en el primer tiempo: "Arriesgamos todo. Nos expusimos a las contras de ellos pero hicimos todos los méritos para ganarlo en esos primeros 45 minutos. No lo pudimos abrir y lógicamente, se nos complicó después. Pero nada está dicho. Hay que jugar allá y yo no me lo pienso perder".