Es skater desde chico y siempre tuvo la idea de poder hacer sus propias tablas. Hace un tiempo consiguió una vieja matriz, un aparato que genera altísima presión para poder doblar los extremos de las maderas, y se dio cuenta que era posible que el mercado de los skates tuviera un sello sanjuanino. Se encaminó en un proyecto y recientemente recibió un préstamo para abrir su taller tras ganar un concurso. Juan Pablo Linares (26) busca convertirse en el primer sanjuanino en encarar un emprendimiento que tiene como objetivo hacer tablas profesionales de skate para chicos. Pero además, otro aspecto que hace particular su iniciativa es que se trata de un emprendedor rural y a la fábrica la empezó a instalar en Médano de Oro.
Juan Pablo Linares fue uno de los ganadores del Concurso Jóvenes Emprendedores Rurales San Juan 2015. Y si bien en San Juan ya existió un emprendimiento para hacer tablas de skate, fue del tipo artesanal y no incluyó un plan de acción o negocios, uno de los requisitos que exigía este certamen.
“Yo tenía una matriz y empecé a hacer unas muestras de tablas, pero el mercado es muy grande y se compite con grandes empresas, por lo que sabía que tenía que hacer una diferencia. Y me di cuenta de que para niños no vienen tablas de skate del tipo profesional. Las patinetas que hay son las que se compran en jugueterías y además, en general, son más frágiles”, contó.
Linares ahora adquirió otra máquina, más nueva, y la materia prima para comenzar, por lo que estima que el mes que viene empezarán a salir los primeros productos. “En principio voy a hacer unas tablas estándar a modo de prueba; y luego las exclusivas para niños. Estoy trabajando en las medidas, porque las tablas convencionales se compran por tamaños basados en la relación peso y altura. Yo voy a ofrecer medidas que van a ser para chicos de 4 a 7 años y de 7 a 10 o 12 años. No hay en el mercado algo parecido. Generalmente, los niños suelen comprar las tablas convencionales más chicas, que son pesadas para ellos”, agregó Linares, quien estudia Turismo.
La máquina principal en el proceso de fabricación es una matriz que dobla las maderas en los extremos, para darle la forma característica a las tablas de skate. “En tablas de mala calidad o de juguetería, este paso se cumple en 2 horas. Pero en las del tipo profesional, como las que voy a hacer, el tipo de madera exige entre 8 y 11 horas”, explicó Linares, quien agregó que utilizará arce, uno de los materiales del que están hechas algunas de las tablas más comercializadas del mundo.
Luego vendrá el trabajo de estética, otro sello inconfundible de las tablas, para lo que utilizará un proceso de transferencia de gráficos a través del uso de temperaturas. Los tracks (ejes y ruedas) ya vienen por separado.
“Es todo un desafío, pero estoy entusiasmado. Creo que el de las tablas para niños es un mercado que no está explotado y ahí apunto con el producto. El objetivo es introducir mis tablas en los skateshop de la provincia y luego expandirme de a poco a otros lugares”, se ilusionó Juan Pablo.
