Juana Azurduy, heroína de las luchas independentistas del Sur de América, mirará al continente que ayudó a liberar desde el monumento en su honor que el pueblo de Bolivia regaló al argentino. Emplazado en uno de los jardines de la Casa Rosada, el monumento será inaugurado mañana por los presidentes de ambos países, Cristina Fernández de Kirchner y Evo Morales.
“Una mujer con una espada en la mano, un bebé en la espalda y un proyecto en la cabeza” es lo que plasmó artísticamente el escultor argentino Andrés Zerneri en la estatua en bronce “más grande de Argentina”, relató a la agencia de noticias Télam el artista.
Luego de montar en el jardín trasero de la Casa de Gobierno las cuatro piezas que pusieron en pie la obra de 25 toneladas de peso y nueve metros de altura, las manos del hombre elegido por el presidente boliviano para hacer la obra muestran los rastros del metal usado para retratar a la histórica mujer.
Las manos de Zerneri que dieron forma a la Juana en bronce acompañan su hablar entusiasta cuando comparte las características de su obra, iniciada hace tres años y en la cual trabajaron más de 45 personas. El escultor estudió, en persona y a través de videos, la perspectiva que permitiera la mejor ubicación de la estatua y decidió que los ventanales del primer piso del Palacio de Gobierno, donde está el Salón Mujeres Argentinas, era el adecuado para que la escultura estuviera presente en cada acto que allí se hiciera.
Por eso “tuvimos que montar la escultura en una base de seis metros, sobre una pirámide inspirada en la cultura tiahuanaco, para que alcance la altura de 15 metros, que es la ideal para que se vea desde las ventanas del Salón Mujeres Argentinas”, explicó el realizador.
La mirada de la heroína “es esencial, porque ella estará mirando hacia el continente americano, no le dará la espalda. Es un contraste con la escultura de Colón que estaba en el lugar y que miraba al río”, agregó.
La heroína de la Guerra de la Independencia contra España y teniente coronel, Juana Azurduy, nació el 12 de julio de 1780 en Toroca, que por entonces formaba parte del Alto Perú, y actualmente es territorio boliviano. Azurduy se educó en Chuquisaca y luchó junto a Manuel Belgrano. También fue colaboradora del general Martín Miguel de Güemes. En 2009, la presidenta la ascendió post-mortem a general.
La inauguración de la estatua de Azurduy se realizará tres días después del aniversario de su nacimiento, el 12 de julio, fecha en que se celebra el Día de la Fraternidad entre Argentina y Bolivia. “Juana Azurduy es una San Martín. Ella compartió con él y con otros el proyecto de defensa de la Patria Grande. Participó en batallas fundamentales para nuestra independencia”, reflexionó Zerneri.
Juana tiene una espada en su mano izquierda, pero “no con sentido bélico, sino de liberación, de símbolo”, detalló el artista; en su espalda tiene un bebé sostenido por un aguayo, tejido artesanal que las mujeres originarias usan para cargar a los niños, y 12 figuras pequeñas a su alrededor. Esas figuras “representan a pueblos originarios que tiene que ver con lo épica de ella, desde los aymaras, hasta los gauchos de Güemes y sus cinco hijos. Todas representativas de su historia”, explicó. La mano derecha de la mujer se extiende en “un gesto de protección hacia el niño y hacia el pueblo”.
