Néstor Kirchner pasó del dolor con Alfredo Avelín, al encanto con José Luis Gioja. Esa es la síntesis del relato histórico que hizo ayer, en una suerte de reivindicación a la actual gestión de gobierno. En una improvisada rueda de prensa antes de despedirse de San Juan, el ex presidente recordó que en 2002 la provincia estaba "casi a la mano de Dios" y aseguró que hoy está involucrada en un proceso de crecimiento que tiene al gobernador como el principal mentor. Kirchner habló en la Casa de Gobierno sanjuanina y lo hizo después de una conferencia de prensa que acababa de dar su esposa, Cristina Fernández. Con Gioja a su lado, la presidenta se concentró en los resultados de la Cumbre del Mercosur. Y lejos de evitar la exposición pública, el santacruceño se sentó como uno más entre los periodistas y, obviamente, no pasó desapercibido.
Bastó que Cristina empezara a despedirse, para que los micrófonos giraran sin perder tiempo en dirección a Néstor. "Estoy encantado", tiró cuando le preguntaron como está la provincia en comparación a la que se encontró cuando daba sus primeros pasos como precandidato a presidente, en el año 2002. Recordó que vino invitado por su amigo Tulio Del Bono, que Alfredo Avelín era el gobernador y que "me fui con un dolor en el corazón muy grande". Así, se refirió al Estado de crisis que atravesaba en aquellos años la provincia, inmersa en un clima de alta tensión y que llegó a acumular hasta tres meses de atraso en el pago de sueldo a los estatales. Después, según dijo, la sensación empezó a cambiar. Se acordó de los acuerdos que firmó, ya como presidentes, "con el fallecido (Wbaldino) Acosta, que no era de mi partido pero era el gobernador de San Juan y esto nosotros siempre lo respetamos plenamente por las circunstancias institucionales que se dieron en ese momento".
A partir de diciembre de 2003, vinieron los tiempos giojistas. Kirchner afirmó que con "Gioja trabajamos fuertemente" y volvió a la actualidad y la puso de contraste: "Fíjese lo que está discutiendo San Juan, está discutiendo Agua Negra, está discutiendo obras de inversiones, se hizo la obra de Caracoles, viviendas, infraestructura de todo tipo".
Rodeado de periodistas, de declaró feliz para insistir con el contraste. "La verdad y, como argentino, estoy feliz de todo lo que se ha logrado en San Juan; pero también como argentino sé que a San Juan le falta mucho camino porque durante muchísimos años estuvo casi a la mano de Dios".
El ex presidente y actual jefe del PJ nacional atribuyó el progreso a su compañero de partido. Aseguró que es un gobernador con "potencialidad… que quiere más y más para San Juan, hay que verlo como lucha y como pelea para seguir reivindicando a esta provincia que hoy, gracias a Dios, poco a poco, va recuperando un amanecer distinto".
De Gioja como eventual integrante de una fórmula presidencial, señaló que "es un gobernador que tiene una proyección nacional muy importante". Frase que pone al sanjuanino entre los pesos pesados a aspirar a un cargo de envergadura nacional. El lunes, apenas llegó a San Juan, el santacruceño sostuvo que "todo es posible" y respondió que "sí" cuando este diario le preguntó si le gustaría que Gioja lo acompañe en una fórmula.
Minutos antes, cuando le preguntaron de una posible fórmula pingüino-pingüina, Cristina contestó entre risas que eso sería muy arriesgado. Néstor, también entre risas, no lo descartó y advirtió que "soy mucho más audaz que ella".
Kirchner no se sacó el traje de secretario General de la Unasur y no le escapó al enfrentamiento Colombia-Venezuela, que tiene en vilo al continente. Descartó que el faltazo del venezolano Hugo Chávez a la Cumbre del Mercosur se deba a un enojo con él por no haber ido a la reunión de cancilleres para analizar el conflicto. Por el contrario, ratificó la versión oficial de que el caribeño no desembarcó en San Juan porque "estaba enfermo, estaba resfriado". Además, señaló que "el Mercosur no era espacio o ámbito para tratar este tema" y que las soluciones diplomáticas no son "exhibicionismos mediáticos".
