El ex mandatario Néstor Kirchner denunció ayer la existencia de una "conspiración permanente" en contra del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y apuntó sus críticas hacia el vicepresidente Julio Cobos, porque "ejerce funciones que no tiene" y "lo único que hizo es tratar de construir su campaña" a la presidencia.
Así, Kirchner se pronunció por primera vez sobre la crisis que se desencadenó en el Banco Central a raíz del fallido desplazamiento de su titular Martín Redrado, y aprovechó para involucrar al grupo Clarín en el centro de sus cuestionamientos.
"¿Quiénes están al frente de la conspiración?", se preguntó Kirchner, a lo que respondió: "El multimedios, Clarín, el señor (Héctor) Magnetto, que no quiere la ley de medios y que quiere que los argentinos voten y que gobiernen ellos". Según alertó, "esto se terminó en la Argentina porque los argentinos van a tomar conciencia del daño que están haciendo ustedes", a quienes identificó como "una estructura mediática para tratar de confundir, engañar y hacer un daño tremendo".
El otro "eje" de la conspiración denunciada fue Cobos -indicó Kirchner-, "un claro empleado de Clarín".
"Nunca vi en la historia reciente de la democracia alguien que sea vicepresidente de un Gobierno y candidato a presidente de un partido opositor". En línea con el planteo que realizó Fernández de Kirchner, quien pidió que Cobos "aprenda cuál es el rol" institucional que le corresponde, el titular del Partido Justicialista lo acusó de "ejercer funciones que no tiene", en relación a la convocatoria a una sesión especial en el Senado durante el período de receso. "Ahora que no les toca gobernar, intentan no dejar gobernar y no quieren que la Presidenta avance en la transformación, son una máquina de oponerse que no han apoyado nada", se quejó Kirchner en obvia alusión a la UCR que motoriza una movida legislativa para frenar los DNU que habilitaron la creación del Fondo del Bicentenario y el desplazamiento de Redrado.
Kirchner encabezó al mediodía un encuentro con dirigentes bonaerenses en la ciudad de Santa Teresita, acompañado con el gobernador de la provincia Daniel Scioli, el titular de Anses Diego Bossio y legisladores partidarios. Con respecto a Redrado, el ex presidente buscó quitarle entidad al calificarlo como "un instrumento, un empleado de intereses" que "sirvió al proyecto neoliberal y al consenso de Washington", y pidió que "no perdamos mucho tiempo con él’.
Kirchner, en referencia a Redrado, aunque sin nombrarlo, sostuvo que "algunos se reconvierten y otros nos engañan. Dependen de otras terminales y salen a tratar de trabar de cualquier manera".
En tono irónico, mostró su coincidencia con la definición que realizó el jefe de Gabinete Aníbal Fernández sobre la "provocación" en contra del Gobierno nacional y recordó: "Parece la 126", como una secuela de la discusión por las retenciones móviles y el protagonismo de Cobos en la situación. "Tenemos que tener en cuenta que no sólo estamos ante la presencia de una conspiración permanente en la Argentina, visible a partir de la asunción de nuestra compañera presidenta", sostuvo el ex mandatario.
