La afección infantil del "rotavirus", que ha provocado la muerte de cinco niños menores de un año en el último mes, en un área del norte del Conurbano bonaerense no es una enfermedad nueva, pero ha sorprendido su reaparición. Las autoridades sanitarias nacionales y los especialistas han advertido que la virosis puede presentarse en todo el país y hay que estar atentos ante una irrupción inesperada.
De la misma manera que viene ocurriendo con la varicela, por ejemplo para citar una erupción infantil común -que puede tener serias derivaciones en algunos pacientes-, el "rotavirus” tiene una vacuna preventiva, pero no está incorporada al calendario obligatorio que deben respetar los padres y que son gratuitas en todos los centros asistenciales públicos. Al respecto, la Presidenta de la Nación anunció hace poco que estas vacunas se integrarán al listado obligatorio a partir de 2015.
Hasta tanto se generalice la inmunología obligatoria, es importante que la población, en particular los sectores de menos recursos, adopte las medidas de prevención profundizando la higiene hogareña a partir del lavado de manos y la limpieza en general. Y fundamentalmente, hacer la consulta precoz al médico ante un cuadro respiratorio o de diarrea y fiebre en pequeños menores de un año, además de tener el calendario de vacunas completo.
Precisamente el análisis epidemiológico realizado tras la muerte de los cinco bebés en las últimas semanas, está vinculado con una alarma demorada, una consulta tardía de los padres de los chicos, lo que impidió implementar una atención rápida ante la urgencia del tratamiento que requerían estos casos que terminaron en un desenlace fatal.
No obstante la gravedad del brote, y por ello la alarma que ha generado, el rotavirus es común en todo el mundo y no debería sorprender en la Argentina, aunque esta vez se presentó en forma más agresiva en la Provincia de Buenos Aires, según coincidieron los pediatras y por ello la necesidad de averiguar por qué ocurrió.
Mientras tanto, como ha señalado el presidente de la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica, Eduardo López, los padres no deben minimizar los síntomas de diarrea en los niños y profundizar las normas de higiene con la salvedad de que el rotavirus es un virus que no se mata con lavandina, sino con el alcohol etílico.
