El reinicio de la capacitación permanente a los docentes figura como uno de los puntos más destacable acordados durante la última asamblea del Consejo Federal de Educación, en la que fueron analizadas las líneas de acción que forman parte de la agenda educativa para el corriente año.

La referida capacitación está destinada a todos los docentes de escuelas estatales y privadas en ejercicio, de manera gradual y progresiva, a través del Programa Nacional de Formación Permanente, aprobada por la Resolución 201/13 y financiada por el Estado nacional. Se ofrecerá en forma gratuita y continua, optimizada y acorde a los nuevos requerimientos vinculados al proceso de enseñanza-aprendizaje, a fin de que los docentes logren notables avances respecto a la calidad educativa.

Las características principales del programa son que es un plan trianual que involucra al total de los docentes del país de gestión pública y privada de todos los niveles y modalidades, además de ser un plan federal construido en consenso con las 24 jurisdicciones del país que integran el Consejo Federal de Educación. Abarcará dos dimensiones: Una disciplinar y otra vinculada a la función ética de la formación docente, además de dos componentes; uno centrado en las instituciones educativas y el otro a los destinatarios específicos.

Esta tarea será llevada a cabo por capacitadores designados por cada jurisdicción, que mantendrán un permanente contacto con los maestros.

Sin duda que se trata de un sistema de fundamental importancia y muy meritorio, ya que constituye una acción esperada y relevante, vinculada al problema de la calidad educativa, que es uno de los que más preocupan en la actualidad. De su buena implementación dependerá el éxito de que haya docentes mejor preparados y alumnos mejor instruidos en un futuro próximo.