A comienzo de la década pasada, el Inpres, en el marco del programa de "Política Nacional de Prevención Sísmica” impulsó ante el Congreso de la Nación un proyecto propiciando la creación del "Programa Nacional de Educación para la Prevención Sísmica”, el que fue aprobado mediante la Ley 25817, sancionada en noviembre de 2003. Posteriormente, la provincia de San Juan refrendó un convenio firmado por el Director Nacional del Inpres y la ministra de Educación provincial adhiriendo a la norma legal, pero debido a la carencia de una planificación referida al conocimiento del peligro sísmico, y a la preparación para afrontar sus eventuales consecuencias en todos los sectores de la población, no fue posible implementar una enseñanza sistemática y coordinada en el ámbito escolar.
Sólo algunos grupos aislados de investigadores, docentes y personas interesadas, realizaron y continúan efectuando valiosos aportes sobre el tema, sin llegar a alcanzar el total de la población escolar de la provincia, demostrando la falta de políticas oficiales en ese sentido.
Respecto a la Dirección Provincial de Defensa Civil, el plan provincial de prevención sísmica contempla su revitalización, por considerarlo un organismo clave para actuar durante las tres etapas de un eventual desastre sísmico, preimpacto, impacto y post impacto.
La mayoría de la población considera que Defensa Civil carece de una adecuada estructura funcional, operativa y financiera, y no alcanza a comprender los motivos de su decadente existencia y razón de ser en el estado en que se encuentra.
Sin embargo, es evidente que el Estado provincial ya se ha percatado de esta situación y con el cambio de su director existe la posibilidad de que su accionar se vaya ajustando paulatinamente a las necesidades de la provincia.
Ante la propuesta de un rol más protagónico, el nuevo titular del organismo anunció que tiene en marcha, además de las tareas habituales de la repartición que consisten en el dictado de charlas y la realización de simulacros en escuelas y otras reparticiones estatales, un plan de contingencia en el que se incluye a todos los municipios, a fin de que en cada departamento haya una delegación estable de Defensa Civil que ayude a coordinar las acciones cuando se necesite.
Entre las medidas tendientes a eficientizar la labor de esta repartición dijo que se ha iniciado un relevamiento, departamento por departamento, para conocer en profundidad una serie de datos que son muy necesario en caso de una catástrofe o emergencia. Se está requiriendo, el estado en que están los hospitales, el número de puestos sanitarios, el parque automotor de cada municipio -especialmente la maquinaria pesada-, si cuentan con parque industrial y características de la actividad económica. También los servicios esenciales y una cronología de eventos históricos vinculados a catástrofes o desastres naturales, así como también el número de uniones vecinales y su grado de participación dentro de la comunidad.
Otro punto, es el de optimizar el contacto con los organismos que prestan servicios esenciales como Energía San Juan, OSSE y Telefónica. En los dos primeros casos, el contacto ya se ha establecido y se posee actualmente una línea directa de comunicación para casos de emergencias, al igual que con las fuerzas de seguridad, entre ellas la Policía, Gendarmería, el Ejército y Bomberos, al igual que con Salud Pública. Con telefónica la situación es más complicada, por lo que tendrán que intensificar las gestiones para conseguir un resultado similar.
Está previsto para una segunda instancia establecer un contacto con el club de radioaficionados de San Juan y con la red de telecomunicaciones, para implementar un sistema de comunicación directa que no deje un solo "cono de sombra comunicacional" en la provincia y que permita estar en contacto en forma directa.
Lo que queda en claro que hasta ahora la provincia carece de un plan de emergencia o prevención sísmica que esté debidamente planificado y plasmado en algún documento. En caso de una contingencia sísmica los organismos del Estado y fuerzas de seguridad deben comenzar de cero a diagramar vías de escape, provisión de agua potable, provisión de energía mediante generadores, y provisión de alimentos entre otros servicios esenciales como el salud, improvisando hospitales de campaña o lugares donde atender a los posibles heridos.
El plan de revitalización de Defensa Civil, en base a la ley 6837, decreto 1720 (Plan de Emergencia Provincial) llevará algún tiempo concretarlo, pero es de fundamental importancia dentro de la "Política provincial de prevención sísmica” que se está proponiendo al Gobierno provincial.
