Con declaraciones de Celso Jaque sobre la coparticipación federal de impuestos, Mendoza sumó una nueva disputa con San Juan, como las ya existentes por la promoción industrial y la Fiesta del Sol (ver "Otros contrapuntos").
El gobernador mendocino apuntó a la plata que llega a las arcas sanjuaninas diciendo que está dispuesto a discutir una nueva ley de coparticipación federal "en serio y discutirla en serio significa no sólo la masa de distribución primaria sino también la masa de distribución secundaria para que tengan en cuenta las desigualdades que hoy existen. Hoy existen provincias en Argentina que teniendo un tercio de la población casi duplican lo que tiene Mendoza".
Fue el sábado, en su discurso en el tradicional almuerzo de Bodegas de Argentina -ex Fuerzas Vivas- ofrecido en la bodega Navarro Correas en Luján de Cuyo, en el marco de la Vendimia. Y la respuesta llegó ayer, en tono conciliador, de José Luis Gioja. "Lo que es necesario en función de la Constitución reformada en el ’94 es hacer una nueva ley de coparticipación. La Constitución del ’94 decía que a diciembre de 2006 debía haber una ley nueva y la actual, la 21.541, tiene 120 parches. Si (Jaque) se refiere a eso, creo que compartimos totalmente", dijo el sanjuanino.
Pero el mendocino habló claramente de que el reparto debiera ser de otra forma, poniendo en su tiro por elevación como parangón de desigualdad la situación entre Mendoza y San Juan respecto de los fondos coparticipables.
Hoy, San Juan cuya población -según el último censo de 2001- es de 620.023 habitantes, tiene un índice de coparticipación federal de 3,41%; mientras que Mendoza, con 1.579.651 habitantes maneja un índice de 4,2%.
El índice de San Juan le es muy conveniente a la provincia, y esta cifra tiene su historia.
En 1985 el presidente Raúl Alfonsín necesitaba aprobar la Ley de Asociaciones Profesionales y no tenía votos radicales en el Senado. El entonces gobernador Leopoldo Bravo instruyó a sus senadores Carlos Gómez Centurión y Francisco Gil para que levantaran la mano, pero no fue gratis: obtuvo a cambio más puntos de coparticipación. La ley salió con los votos del bloquismo, del Pacto Autonomista Liberal de Corrientes, del Movimiento Popular Neuquino y de los legisladores de San Luis.
Alfonsín entonces le quitó 12 puntos de coparticipación a Buenos Aires y los repartió en esas provincias. San Juan pasó de 2,18% a 3,51%. Luego, los sucesivas normas que fue dictando la Nación lo recortaron al 3,41% actual.
Así, si bien en voz alta el Gobierno local se muestra proclive a rediscutir cómo se reparten los fondos coparticipables, evalúan también que una nueva ley podría significar un índice menor en beneficio de otros distritos más grandes.
Sobre si es el momento para discutir una nueva ley, ayer Gioja evitó las precisiones diciendo que "ninguna provincia puede andar bien si al país no le va bien, hay que buscar los equilibrios necesarios para que este país se ponga de pie". Por otro lado, los intendentes esperan una nueva ley de coparticipación federal, porque también está pendiente una ley de coparticipación provincial que ponga las reglas claras al reparto de fondos.
