La noticia sobre una mejora en las perspectivas de los bancos que ayer impulsó fuertes alzas en las bolsas del mundo fue opacada en la región por el informe que surgió desde Brasil que daba cuenta de una contracción mayor a la esperada en la segunda economía de Latinoamérica.

Según datos oficiales el PBI de Brasil cayó en el último cuatrimestre de 2008 un 3,6% respecto del tercer trimestre, provocando pesimismo sobre su desempeño en el 2009 y previsiones de más recortes de las tasas de interés del país.

La caída del PBI entre octubre y diciembre de 2008 fue la mayor para un trimestre desde 1996, señaló el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

El resultado no impidió que Brasil consiguiera en el 2008 un crecimiento del PBI del 5,1%, pero prendió las alarmas entre empresarios y economistas, que temen que la crisis siga causando estragos.

"Todo indica hasta ahora que no habrá recesión técnica, porque ya tenemos señales de recuperación en el primer trimestre", afirmó el ministro de Hacienda, Guido Mantega, quien sin embargo admitió que será "difícil" alcanzar la meta de crecimiento del 4% fijada para 2009".

Según el ministro, el Gobierno seguirá "tomando medidas y activando la economía con programas para salir de la crisis antes que otros".

"Seremos unos de los pocos países del mundo que terminen 2009 con el PBI en positivo", aseguró.

Sin embargo, los gremios consideran que la situación es más delicada de lo que pregona el Gobierno, pues en los últimos meses ha aumentado el desempleo, principalmente en el sector industrial, y ha disminuido el consumo por las restricciones al crédito.

La industria, uno de los pilares de la economía brasileña, registró en el cuatro trimestre una contracción del 7,4% en comparación con el tercero, mientras que en los sectores agropecuario y de servicios la bajada fue del 0,5 y el 0,4%, respectivamente.

Ante ese panorama, el presidente de la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo, Paulo Skaf, pidió que la tasa básica de interés, que está en el 12,75% anual, sea reducida por el Banco Central al 8% para permitir un mayor crecimiento en 2009 y evitar la desaceleración o algo peor, una recesión.

La otra cara

Mientras aumentaban las preocupaciones por el impacto de la crisis en la economía brasileña, la Bolsa de Sao Paulo cerró con una suba de 5,59% en sintonía con Wall Street y el resto de las plazas europeas y latinoamericanas.

El Dow Jones, índice industrial de EEUU ganó 5,80% mientras que el Nasdaq que mide al sector informático subió 7,07%.

Los mercados se plegaron al optimismo externo después de conocerse en EEUU que el Citigroup, una de las principales instituciones bancarias del país, obtuvo un lucro en el primer bimestre del año, dando así señales de recuperación frente a la crisis mundial.

Las acciones de los bancos subieron entre un 15 y 38% del después que el presidente ejecutivo de Citigroup Inc, Vikram Pandit, afirmara en un memorando al personal del banco que confiaba en la fortaleza de su capital.

Estos dos hechos trajeron calma a los temores sobre el futuro de los bancos y los mercados reaccionaron en consecuencia.