Cada vez se levantan más voces en el mundo para alertar sobre la contaminación ambiental y sus peligros para el planeta. El próximo miércoles se conmemora el Día Internacional de la Protección de la Capa de Ozono, vital para la vida en la tierra. Sin ese filtro delgado, los rayos ultravioletas causarían graves daños en los seres vivos.
El ozono (O3), es una sustancia cuya molécula está compuesta por tres átomos de oxígeno. En su forma natural es un gas de color azul, de un olor picante característico y altamente oxidante. Tiene un interesante uso como desinfectante y blanqueador. Sin embargo es más conocido por el papel que desempeña en la atmósfera.
El ozono se encuentra principalmente en dos regiones de la atmósfera de la Tierra: (1) la estratósfera (entre aproximadamente 15 y 50 km) donde reside la mayor parte de ozono (alrededor del 90 por ciento) que es llamado ozono estratosférico o capa de ozono y (2) la tropósfera, la región inferior de la atmósfera, en donde se encuentra el ozono restante, conocido como ozono troposférico.
Aunque el ozono estratosférico y troposférico son químicamente idénticos, no se generan de la misma manera. Además tienen papeles muy diferentes en la atmósfera y efectos diferentes sobre los seres humanos y otras criaturas vivas. El ozono que se encuentra de forma natural en la estratósfera (ozono estratosférico) es el que forma lo que se conoce como la capa de ozono u "ozono bueno", que actúa como un filtro "protector de vida" evitando que, determinada radiación perjudicial proveniente desde el sol, llegue hasta la superficie de la Tierra. Esta radiación se conoce como radiación UVB. Sin la acción de filtración de la capa de ozono, llegaría más radiación UVB, causando, si se recibe en exceso, efectos nocivos para la biósfera y muy dañina al ser humano, al provocar afecciones oculares (conjuntivitis, cataratas), melanomas, cáncer de piel y debilitamiento del sistema inmunológico de los organismos. Esto hace que sean más propensos a enfermedades tales como gripe, asma, entre otras.
Hay que distinguir entre lo que es capa de ozono y el ozono, que se encuentra en la zona más baja de la atmósfera. El ozono troposférico u "ozono malo" se puede generar por causas naturales como las tormentas y los incendios o por contaminantes derivados de la actividad humana, que forman una niebla que se conoce como "smog fotoquímico".
Estudios científicos indican que el ozono troposférico ha aumentado su concentración en las últimas décadas como resultado de la industrialización, el aumento del uso de vehículos de motor, con los riesgos de daños a los productos agrícolas, la corrosión de materiales, los prejuicios para la salud animal y vegetal e incluso para el ser humano.
Tras la aplicación del Protocolo de Montreal de 1987, por el que se prohibió la emisión de determinados compuestos químicos a la atmósfera, la capa de ozono se ha ido recuperando lentamente y algunas fuentes indican que podría estar en el 2050 en niveles equivalentes a los 1980 a latitudes medias (entre 30 y 60 grados de ambos hemisferios).
Diferente es el tema de la capa de ozono en las zonas polares, donde el período invernal y sin luz solar impide la entrada de radiación solar necesaria en la regeneración del ozono, mientras éste es degradado por los contaminantes transportados desde las zonas ecuatoriales. Al ser mayor la destrucción que la regeneración, el agujero se mantiene y sus fluctuaciones de máximos y mínimos son variables.
Los expertos señalan que es mucho más difícil predecir cuándo se cerrará "el agujero de ozono" en las regiones polares. (El "agujero de ozono" no es real. El término se aplica a la zona donde la concentración de ozono es menor de lo normal).
Los clorofluorocarbonados (CFC’s), Cloro, Flúor, Bromo y el Carbono, junto a los compuestos orgánicos volátiles, son los contaminantes más perjudiciales. Hay contaminación natural procedente de las erupciones volcánicas, de los incendios, por ejemplo. También hay contaminación antropogénica por la combustión de vehículos urbanos y de la industrias que emiten carbono, la fumigación de campos con bromuro, el Flúor procedente de los aires acondicionados, etc.
Hoy en día, al menos entre los países firmantes del Protocolo, ya no deberían fabricarse productos que contengan esos contaminantes, algo se ha logrado, pero no del todo, y la atmósfera lo sufre.
(Fuente: Marta Mosert de González, investigadora del CONICET a cargo del área de Física Ionosférica del "Instituto de Ciencias Astronómicas, de la Tierra y del Espacio: (ICATE)".
