Usain Bolt, el esprinter más grande de la historia, consumó el triple-triple olímpico al conquistar, como miembro del relevo jamaiquino 4×100, su novena medalla de oro olímpica, después de haber ganado las finales individuales de 100 y 200 metros tanto en Río como en los anteriores dos Juegos Olímpicos en Londres 2012 y Beijing 2008.
Era la última carrera olímpica de Usain Bolt y el astro jamaiquino se regaló a sí mismo una última demostración de su poderío con un ‘remate’ en los últimos 50 metros colosal que le permitió a su país otra presea en base a velocidad.
Jamaica consiguió su tercera medalla de oro consecutiva en el relevo corto con un tiempo de 37s27/100 y Estados Unidos, que partía con posibilidades teóricas de batir a sus grandes enemigos jamaiquinos, entró dos centésimas por detrás de Japón (37.60). Incluso, el bronce no quedó para los norteamericanos por descalificación y finalmente fue para Canadá.
