Según datos de la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, alrededor del 10% de la población del país padece de diabetes, pero la mayoría no lo sabe, con el agravante de que los casos aumentan en los chicos. La mala alimentación, el sedentarismo, el sobrepeso y el estrés, son los disparadores principales de una enfermedad crónica que no tiene cura pero sí es tratable y controlable, según afirman los especialistas.

Educar al paciente es clave contra esta dolencia y por ello la actual campaña nacional, que se extenderá hasta la semana entrante, tiende a crear conciencia sobre los riesgos de la denominada "epidemia del siglo XXI”, silenciosa y fatal. La Organización Mundial de la Salud estima en unos 300 millones las personas que serían diabéticas en el mundo. La prevalencia será mayor en la próxima década si no se revierten cuanto antes los factores de riesgo que generan en el cuerpo humano una alteración del proceso por el cual las células obtienen la energía necesaria para que el organismo pueda funcionar.

De acuerdo a cifras oficiales, en 2005, el 8,5% de los argentinos era diabético, pero en la última medición, entre octubre y diciembre del año pasado, la prevalencia se aceleró a razón de medio punto por año. No están contemplados los que desconocen ser diabéticos y los potenciales, aquellos con antecedentes familiares de intolerancia a la glucosa.

Las luces de alarma están encendidas y en San Juan se trabaja activamente en una campaña de concientización y prevención. Hay que recordar que la tendencia es mundial es creciente y América latina es una de las regiones más afectadas por esta enfermedad que silenciosamente avanza a pasos agigantados.