Con 11 años residencia en Frankfurt la sanjuanina Romina Laumann (35) es también testigo de la bisagra de la realidad de Alemania, 25 años después de la reunificación.
Mucho se dice de la Alemania del Este y la Alemania del Oeste, pero ella da su perspectiva: “La diversidad es apreciada aquí. Las diferencias entre los del Este y del Oeste se viven hoy con mucho humor (es algo así como entre porteños y riojanos o sanjuaninos y
mendocinos; los conocidos regionalismos); pero no sólo entre el Este alemán y el Oeste alemán sino también entre estados del Norte y del Sur. Por lo tanto, al menos cultural y socialmente, sí hay un sentimiento de identidad nacional compartida”.
La joven sanjuanina siempre ha vivido en estados occidentales como konstanz, Mannheim y ahora en Frankfurt, y ha conocido Leipzig y Dresden, del lado Este, y con eso puede dar crédito a si existe una reunificación verdadera o hay recelo entre los de un lado y otro.
“Para nada creo que exista recelo. Sí hay un cierto desencanto o crítica sobre los objetivos que se lograron con todas las ayudas. Al parecer las oportunidades siguen siendo mejores en el occidente y no se logró impulsar un desarrollo económico auténtico en el oriente”.
De hecho, la renta per cápita en los estados orientales se situaba, para el bienio 2012/2013, entre los 22.800 y los 24.200 euros, mientras que en los occidentales trepaba a los 33.400 euros.
En cuanto al desempleo, el informe oficial destaca que luego de superar en el Este el 18% en los primeros años después de la reunificación, bajó hasta el 9,8%, aún lejos del 5,9% que se registra en los estados del Oeste.
Con grado de optimismo, la sanjuanina fundamenta que la unión entre los habitantes de la Alemania reunificada recién se notó mucho con un hecho deportivo. “El mundial de fútbol del 2006 fue muy especial para ellos (los alemanes), porque por primera vez muchos se permitieron salir a la calle con la bandera alemana y estar orgullosos de ser anfitriones y de ser alemanes”. Y luego agrega que “los alemanes sí son concientes de los estándares de vida y la seguridad que disfrutan y están orgullosos de eso; y también de sus autos, aunque ahora con el escándalo de la automotriz Volkswagen ese orgullo está un poco amedrentado; también sienten orgullo por la tecnología alemana que desarrollan; el fútbol; la cerveza, etc”.
Desde el foco sanjuanino, Romina compara la historia alemana con la argentina. “Los de mi generación entienden y lamentan los crímenes de la dictadura nazi; eso es muy parecido a los episodios nefastos de nuestra historia nacional. En tanto las nuevas generaciones se permiten tener un orgullo por lo propio; es la cultura lo que caracteriza el ser alemán”.
La fecha de hoy que recuerda la Reunificación de la República Federal de Alemania y la República Demócrata Alemana no es tan celebrada según cuenta Romina. “Claro que hay festejos oficiales, pero no se festeja como el 25 de Mayo en la Argentina, por ejemplo. La mayoría de los alemanes piensan que hay fechas más importantes en el proceso de reunificación que hubiesen sido más apropiadas como la fiesta que se hizo en Berlín, a la medianoche del 2 al 3 de octubre de 1990, cuando se izó la bandera o los llamados ‘nuevos estados’ de Alemania del Este”.
