La crisis energética, consecuencia de las gestiones equivocadas del Gobierno nacional, es una de las preocupaciones más grandes de la actual administración porque paulatinamente está drenando las reservas monetarias del Banco Central de la República Argentina. Esta difícil coyuntura impulsa a la búsqueda de energías alternativas más baratas que la energía fósil, cuya extinción esta pronosticada para dentro de unos 50 años.
Una de ellas es la energía geotérmica, como la ubicada en Los Despoblados, a 10 kilómetros de la mina Veladero de la empresa Barrick, en el departamento Iglesia.
La energía geotérmica es aquella que puede obtenerse mediante el aprovechamiento del calor interior de la tierra. Este calor interno calienta hasta las capas de agua más profundas: al ascender el agua o el vapor producen manifestaciones, como los géisers o las fuentes termales, utilizadas para calefacción desde la época de los romanos.
Hoy en día, los progresos en los métodos de perforación y bombeo permiten explotar la energía geotérmica en numerosos puntos del planeta.
La Tierra posee una importante actividad geológica, responsable de de la topografía actual del mundo, desde la configuración de de tierras altas y bajas (continentes y lechos de océanos) hasta la formación de montañas. Las manifestaciones más instantáneas de esta actividad son el vulcanismo y los fenómenos sísmicos.
Existen 4 tipos a saber de yacimientos geotérmicos, según la temperatura del agua. La energía de alta temperatura existentes en en zonas activas de la corteza terrestre. Esta temperatura está comprendida entre 150 y 140ºC, se produce en la superficie y mediante una turbina genera electricidad. Se requieren varias condiciones para que se de la posibilidad de existencia de un campo geotérmico: una capa superior compuesta por una cobertura de rocas impermeables, un acuífero depósito de impermeabilidad elevada, entre 0,3 y 2 kilómetros de profundidad; suelo fracturado que permita una circulación de fluidos por convección, y por lo tanto la transferencia de calor de la fuente a la superficie, y una fuente de calor magmática, entre 3 y 15 kilómetros de profundidad a 500 – 600 ºC.
La explotación de un campo de estas características se hace por medio de perforaciones según técnicas casi idénticas a la extracción petrolífera.
A su vez la energía geotérmica de temperaturas medias se caracteriza porque los fluidos de los acuíferos están a temperaturas menos elevadas a la mencionada anteriormente entre 70 y 150ºC .Por consiguiente la conversión vañor-electricidad se realiza con un rendimiento menor, y debe explotarse mediante fluido volátil. Estas fuentes permiten explotar pequeñas centrales eléctrica, pero el mejor aprovechamiento puede hacerse mediante sistemas urbanos de reparto de calor para uso en calefacción y en refrigeración (mediante máquinas de absorción).
Por otra parte, la energía geotérmica de baja temperatura es aprovechable en zonas más amplias que las anteriores, por ejemplo en todas las cuencas sedimentarias. Es debida al gradiente geotérmico. Los fluidos están a temperaturas de 50 a 70ºC.
Finalmente, la energía geotérmica de muy baja temperatura se considera cuando los fluidos se calientan a temperaturas comprendidas entre 20 y 50ºC. Esta energía se utiliza para necesidades domésticas, urbanas o agrícolas, como la climatización geotérmica (bomba de calor geotérmica).
Las fronteras entre los diferentes tipos de energía geotérmica es arbitraria; si se trata de producir electricidad con un rendimiento aceptable la temperatura mínima esta entre 120ºC y 180ºC, pero las fuentes de temperatura más baja son muy apropiadas para los sistemas de calefacción urbana y rural.
En cuanto a los tipos de fuentes de aguas termales muy calientes a poca profundidad, se aprovecha el calor desprendido por el interior de la tierra.
El método a elegir depende de que en cada caso sea económicamente más rentable.
En la mayoría de los casos la explotación debe hacerse con dos pozos o un número par de pozos, de modo que por uno se obtiene el agua caliente y por otro se vuelve a inyectar en el acuífero, tras haber enfriado el caudal obtenido. Las ventajas de este sistema son múltiples, hay menos probabilidades de agotar el yacimiento térmico puesto que el agua reinyectada contiene todavía una importante cantidad de energía térmica. Tampoco se agota el el agua del yacimiento térmico, ya que la cantidad total se mantiene, las posibles sales o emisiones de gases disueltos en el agua no se manifiesta, al circular en circuito cerrado por las conducciones, lo que evita contaminaciones.
(*) Periodista y dirigente vecinal.
