La transición de un mandato a otro en el Estado provincial y en algunas municipalidades de La Rioja comenzó a complicarse en materia financiera y en cuestiones de gestión luego de que el domingo 25 el oficialismo sufrió la primera derrota electoral desde 1983.
A una semana de que el gobernador Luis Beder Herrera (Frente para la Victoria) sólo logró salvar su candidatura a diputado nacional, pese a que el kirchnerismo pretendía quedarse con las tres bancas que estaban en juego, fuentes del Ejecutivo señalaron que el mandatario dijo que hasta que entregue el poder se limitará a pagar los sueldos estatales, sin distribuir más dinero.
En medio de ese panorama, el vicegobernador Sergio Casas, que asumirá como sucesor de Herrera en diciembre, se limitó a pedir a la gente que vote a Daniel Scioli en el balotaje presidencial pero no dio pistas aún sobre su gabinete o su plan de gobierno.
La Rioja es la única provincia que carece de ley de Coparticipación Municipal en el país, pese a un fallo de la Corte Suprema de Justicia, por lo que varios intendentes se pusieron en alerta ante esta situación y algunos admitieron que empezaron a padecer problemas. Uno de ellos es Ricardo Quintela (Frente para la Victoria), intendente de la capital riojana que desde el 10 de diciembre volverá al llano por no lograr convertirse en diputado con la lista oficialista.
El gobierno de Quintela informó el viernes a sus proveedores que “sólo abonará las deudas contraídas” hasta el 31 de octubre y no prevé nuevos gastos hasta que asuma el nuevo jefe comunal Alberto Paredes Urquiza, actual secretario de la Gobernación. La Municipalidad aclaró que “están asegurados los servicios públicos” pero por estas horas una de las dos empresas que prestan el servicio de transporte urbano, San Francisco, comunicó que desde ayer “no recibirá la tarjeta Sirve” (equivalente a la SUBE), con lo cual afecta a muchos de sus usuarios beneficiarios del boleto subsidiado. La administración electa en capital pretende además que el servicio de estacionamiento medido concedido por la gestión de Quintela no comience hasta tanto Paredes Urquiza asuma y se revisen los contratos. El intendente electo anunció que sostendrá la tasa vial, un impuesto que pagan todos los que cargan combustible que fue definido por Quintela para obtener dinero para obras frente a la administración arbitraria de los fondos por parte de Herrera.
“Si al momento de asumir la Tasa Vial está rigiendo la vamos a continuar”, señaló Paredes Urquiza. El detalle es que para no derogarla, el Concejo Deliberante de la capital no está sesionando por decisión del bederismo. La situación se va complicando también en algunos municipios del interior. Por ejemplo un ultrabederista como José Aparicio, de Sanagasta, comunicó la finalización de cerca de 200 contratos de trabajo precario por falta de fondos. Los municipios son una de las principales fuentes de ingresos para las poblaciones del interior mediante becas o contratos de entre 500 y 1.000 pesos mensuales, ante la falta de fuentes de trabajo privadas. DyN
