Madeleine estaba de vacaciones con sus padres y hermanos en un hotel de Praia da Luz en Portugal cuando fue reportada como secuestrada de un departamento alquilado en el resort Mark Warner para la temporada estival. La Policía portuguesa concluyó en que Madeleine había sido dejada sin supervisión de un adulto durante la noche mientras dormía junto a sus hermanos mellizos, niño y niña, de 2 años de edad, y que podría haber sido secuestrada, aunque luego aceptaron la posibilidad de que estuviese muerta por un accidente involuntario de los padres, que solían dar a sus hijos somníferos antes de irse a cenar.