Según el Informe, basado entre otras cosas en una encuesta de Gallup en 158 países, las naciones más felices del mundo son Suiza (1), Islandia (2), Dinamarca (3), Noruega (4,) y Canadá (5). En las Américas, Costa Rica (12) figura como el país mejor clasificado, y se encuentra tres lugares por encima de Estados Unidos (15).

Cuando le pregunté cómo se explica el hecho de que su país -uno de los más estables y democráticos de América latina, pero que no está entre los más ricos- salió tan bien en el informe de la felicidad de la ONU, Solís me dijo que Costa Rica tiene una "combinación virtuosa” de factores, como la estabilidad democrática, el hecho de no tener Ejército -abolido en 1948-, un relativamente buen sistema de seguridad social y una economía basada en las pequeñas empresas. Todo esto ha ayudado al país a mejorar su nivel de vida durante más de un siglo, dijo.

Entonces, ¿por qué otras encuestas locales muestran altos niveles de insatisfacción?, pregunté. Una reciente, de la Univesidad de Costa Rica mostró que el 60,6% de los costarricenses consideran que el país está "mal” o "muy mal”. Entre otras cosas, hay una prolongada disputa racial sobre un libro escolar titulado Cocorí, que algunos afro-costarricences consideran racista, y una creciente insatisfacción pública por la falta de buenos trabajos para graduados universitarios, a pesar de un saludable crecimiento económico del 3,4% que se proyecta para este año.

"Creo que las sociedades se han vuelto cada vez más exigentes, y tienen derecho de serlo. Creo que se han informado mucho mejor”, y que temas como la falta de transparencia en la administración pública, la corrupción y la inequidad son más apercibidas que antes, señaló.

Sobre el libro "Cocori”, Solís dijo que es un texto muy popular publicado en 1947, que debe leerse teniendo en cuenta el tiempo en que fue escrito. Aunque todavía hay racismo en Costa Rica, como en otros países, el debate sobre este libro viene desde hace unos 15 años, y no refleja un aumento en el racismo, dijo. Además, Solís me dijo que está cumpliendo plenamente con el decreto que firmó poco después de asumir el cargo, hace un año, que prohíbe a las oficinas del gobierno exhibir fotografias suyas, y exige que las placas inaugurales de las obras públicas no lleven su nombre. En una región donde muchos presidentes hacen un culto de la personalidad y gastan millones para promover su imagen, el decreto de Solís fue noticia en todo el mundo.

Manuel Orozco, experto en Centroamérica con el Centro de Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard, describe el actual estado de ánimo en Costa Rica como de "descontento”. "El país está creciendo muy bien, pero el crecimiento económico no siempre se traduce en mejores niveles de vida”, dijo Orozco, observando que el costo de vida aumentó considerablemente.

Mi opinión: Puede que Costa Rica esté sufriendo traumas de crecimiento, o que esté siendo afectada por una crisis de expectativas por el hecho de que su gente está comenzando a compararse con la de los países ricos, y encuentra que no vive tan bien como otros. Sea lo que sea, Costa Rica -sin Ejército y sin imágenes de un "salvador de la patria” en todas partes- está creciendo mucho más y mejor que los países populistas de América latina.