Con casi todos los stands listos y una colorida oferta desplegada sobre los mostradores, el jueves pasado a las 20 quedaron abiertas las puertas de la XVI Feria Internacional de Artesanías, que si bien en su primera jornada no convocó a un público masivo; se caracterizó por el marcado optimismo de la mayoría de los expositores, quienes apuestan a vender bien a lo largo del encuentro que se llevará a cabo hasta el 10 de mayo.
"La vemos buena, por eso venimos. Acá se ve cierta estabilidad, que la cosa se mueve y la expectativa es la mejor", comentaron a DIARIO DE CUYO los marplatenses Gabriela y Daniel, desde cuyo stand de prendas tejidas con lana de oveja y llama que el año pasado merecieron un segundo premio (y que van desde $20 a 400), elogiaron además las mejoras que se van haciendo dentro de la misma feria, tanto en infraestructura como en organización.
"Yo tengo mucha fe. El 2008 para mí fue el mejor año, tuve muy buenas ventas y por eso vuelvo", coincidió Sergio, un joven oriundo de Carlos Paz, mientras acomodaba sus cintos, sombreros y rastras de cuero con curtido vegetal (de entre $25 y 500) sobre la mesa.
"Para nosotros el 2008 también fue excelente, así que tenemos todas las expectativas", dijeron voces porteñas desde el stand que emana aromas a té saborizado con frutas varias (desde $7 la bolsita de tres variedades, hasta $22 la cajita con 8 sabores).
"¡Este año lo vendo todo!" soltó sin perder su acento el artesano alemán radicado en Santa Fé, que hace maravillas de vidrio (desde aros a $8 hasta adornos únicos a $500).
"A nosotros siempre nos ha ido bien. El público de San Juan es ávido por las artesanías, así que tenemos el mejor de los optimismos", resumió el sanjuanino Alberto Gouric, frente a sus mates naturales combinados con alpaca (desde $7 a 30).
Mientras desembalaba sus vasijas de cerámica de ornamentación (de entre $20 y 350), otra cordobesa aunque de la capital, Roxana, hablaba con un poco más de cautela, aunque sin perder el entusiasmo. "Las ferias siempre son una cajita de sorpresas. Pero este es mi segundo año y vine porque el anterior me fue bien, en ventas y también en contactos", comentó.
En cuanto a la oferta, básicamente es la misma de años anteriores, con algunas novedades. A lo largo del recorrido por las tres carpas principales, no faltan los objetos en madera (desde bandejas a muebles, pasando por cajas y cuadros), los muñecos de goma espuma, los tejidos, los objetos utilitarios y ornamentales en hierro y también en vidrio, las vasijas y vajillas de cerámica, los cintos, sombreros y calzados en cuero y la "matería" surtida, entre otros. La cestería vuelve a ocupar la periferia, mientras que dulces, conservas y tejidos son el fuerte en la carpa de los departamentos sanjuaninos, ubicada del lado opuesto al ingreso de la Feria. Y para los que se interesan en el sector comercial, hay desde bijou hasta masajeadores, pasando por libros y artículos de cocina.
