Unir el fútbol con la ayuda al prójimo sin dudas es algo para resaltar. Eso es lo que realizan cada fin de semana los organizadores y los niños que integran la 23ra edición del ‘Torneo Nuevas amistades 2016’, que reúne a cerca de 300 chicos de entre 5 y 17 años.
Se trata de un torneo que se pergeñó desde hace más de dos décadas por diferentes profesores de educación física. En la actualidad se cuenta con un par de clubes que pertenecen a la Liga Sanjuanina y varias otras instituciones. Los participantes: Desamparados, El Globo, Escuela Dante Alighieri, los Colegios Pérez Hernández, Luján, Universidad Católica; más las Escuelitas de Fútbol de UOM, Estudiantes sanjuaninos, Jockey Club, Barrio Aramburu y Sportivo Cipolletti.
Las categorías son varias y van desde la Mini con 5 y 6 años, hasta la Juvenil que agrupa los chicos de 15 a 17 años.
El torneo se disputa cada fin de semana, preferentemente los sábados, y rotando el club que le toca las veces de anfitrión. El sábado anterior se disputaron los encuentros en la mañana y parte de la siesta en la Universidad Católica de Cuyo, en el departamento Rivadavia. Y como ocurre desde que se inició esta nueva edición, los niños contribuyen con un fin solidario. Es que los organizadores realizaron un convenio con Fundame (Fundación María Echenique), que asiste a los niños que padecen cáncer y que es reconocida por su labor constante. Los chicos y sus padres llevan cada fin de semana que les toca jugar un elemento para donar. Estos se van juntando por cada club que hace de local y el 2 de julio próximo, cuando se cierre el campeonato con la última fecha, se hará entrega a Fundame de todo lo recaudado, que hasta el momento es más que importante. Los elementos que son prioritarios para colaborar son el papel higiénico, servilletas de papel y barbijos, aunque los chicos también reúnen alimentos no perecederos y ropa en buen estado.
Si bien los partidos cuentan con árbitros, que controlan las reglas habituales del fútbol, y se cuentan los goles de cada equipo, el fin importante es doble y va más allá de lo deportivo. Por un lado, que los chicos tengan un espacio, a través del deporte que tantos les gusta como es el fútbol, para interactuar con otros pares, y también aportar su granito de arena para aquellos que no atraviesan un buen estado de salud. Sin dudas, una iniciativa más que destacable y para imitar.
