Si se miden las fortunas de los ricos de América latina, desde principio de la crisis económica mundial de 2007, sus inversiones financieras crecieron un 8% más que en cualquier otra región del mundo. Según el "Informe sobre la riqueza mundial 2010”, mientras los ricos estadounidenses y europeos perdieron mucho con el derrumbe de las bolsas en 2008, los latinoamericanos se beneficiaron por tener inversiones más seguras y porque sus ingresos subieron gracias a las monedas fuertes de sus países.
Los brasileños, siguiendo la tendencia de los últimos años, están seguros del progreso porque su país está bien orientado. en tanto los chilenos le siguen y están entre los más equilibrados a la hora de analizar y valorar positivamente la marcha de sus vidas en la sociedad mundial. Señala el informe que los argentinos son los que menos fe tienen en el futuro de su país. Eso sí, individualmente, están convencidos de que van en la dirección correcta. "En Argentina es posible creer que una cosa es la sociedad y cada cual, y otra es la manera como funciona el país. Al parecer los argentinos creen en esa separación, que hace posible que el país se recupere de sus crisis gracias al esfuerzo individual más que colectivo”, sostiene el análisis.
Esto confirma el divorcio entre el mensaje de los gobernantes y la confianza del ciudadano corriente en la tercera economía de la región.
El informe revela asimismo la individualidad del argentino. No es que no sepa concretar objetivos comunes sino que siempre parte de lo individual lo cual acarrea luego algunas sorpresas a los demás. Pero no es menos cierto que el color del dinero se traduce como un tópico para su mejor utilización.
