Afortunadamente la carrera pudo apreciarse en su estado puro. Es que los espectadores se comportaron de la mejor forma acompañada del labor que tuvieron las fuerzas de seguridad. Sólo una mancha hubo y fue un perro que se atravesó y el Pato Montiveros lo sufrió.

Los colores del fútbol fueron trasladándose a la otra pasión: el ciclismo, que reúne a miles de personas y que lo hacen en paz. Es que distintas partes de la arteria del recorrido fueron apareciendo banderas de los clubes que tiene representantes en el fútbol como Desamparados, San Martín, Alianza, Del Bono y Unión, algunos de ellos ligados al ciclismo ya que Desamparados y Del Bono suelen organizar competencias para el calendario rutero doméstico.

Esta fiesta, en la que en Concepción se veían camisetas de Desamparados, en Rawson de Alianza y en Desamparados de Del Bono, fue completa, es que más allá de una cargada que otra, la tranquilidad y la pasión por los pedalistas fue lo que reinó.

Por otra parte, el operativo policial fue brillante. Dos policías, Jorge Ramírez y Mariano Rodríguez, en sus motos fueron abriendo el camino junto a cuatro motorizados de Gendarmería Nacional, Juan Femenía, Ricardo Valdés, Horacio Cornejo y José Rojas. Ellos estuvieron acompañando toda la carrera desde el prólogo y todos coincidieron en que les gusta ya que es salir de la rutina.

La gente y las fuerzas les pusieron su granito de arena.