El 2012 arrancó con entusiasmo entre los artistas sanjuaninos que compitieron en Pre Cosquín y Laborde, sin embargo, la aventura terminó con caras largas. Es que fue otro año sin poder superar instancias decisivas en ambos certámenes, dos de los más importantes del país junto con el de Doma y Folclore de Jesús María, que -coincidentemente- este año tampoco tuvo presencia local, dada las bajas calificaciones de la delegación en el 2011. Hoy, una semana después del trago amargo, delegados y artistas que participaron en ambos concursos analizan lo sucedido. La falta de experiencia y la necesidad de una mejor preparación son las hipótesis en las que coincide la mayoría de los consultados, mientras que una minoría carga las tintas sobre el jurado.
"Estamos en medio de un cambio de gente. Hay buenos nuevos valores, sólo que necesitan hacer más experiencia. En mi caso, antes de ganar, fui cinco veces a Pre Cosquín y tres a Laborde; esto significa ocho años de carrera hasta que se dio la consagración, aunque nadie repare en eso", comentó Sergio González, el único campeón argentino de malambo que ostenta la provincia, y a cargo de la delegación de Laborde. "Por eso creo que no hay que bajonearse y largar todo, sino todo lo contrario", agregó convencido.
Su opinión coincide con la de Eduardo Oro, delegado local ante Cosquín. "San Juan está en un recambio generacional y hay que esperar que los chicos maduren y ganen experiencia para un competitivo de estas exigencias. Todos los que ganaron antes, Gustavo Troncozo o Lechuga García, por citar algunos, insistieron varias veces", comentó Oro, para quien lo inusual -aunque se ha dado- es que el triunfo venga en primera vuelta. "El concurso es exigente, hay muchos artistas y muy buenos. Hoy San Juan tiene esta circunstancia, pero hay que tener paciencia y constancia", agregó.
Del lado de los artistas, buena parte está de acuerdo con esta realidad, pero no omite la responsabilidad que les cabe a los participantes. "Falta un poco de estudio y preparación a los concursantes. Se está ignorando el nivel de otras provincias y eso se nota en los resultados", opinó desde afuera esta vez "Gokú’ Illanes, para quien -en coincidencia con Pablo Carrizo (ganador del Pre Cosquín 2005 y al frente de la Agrupación San Juan)- sería bueno que los interesados tengan cursos de capacitación.
Menos participación
Un dato no menor es la disminución de participantes en los preselectivos locales. De hecho, para el delegado de Laborde, más lamentable que no haber traído ganadores es que no hubiera aspirantes a Campeón de Malambo en la previa local. Y si bien tanto Oro como González aducen "falta de motivación’, los por qué son sustancialmente distintos.
En el caso de Laborde, el tema es económico. Según comentó González, la delegación sólo cuenta con el traslado (un colectivo que paga el Gobierno provincial) y el alojamiento que ofrece la organización en una escuela. "Pero convengamos que dormir todos juntos en colchones en el piso tampoco es de lo más profesional", apuntó el bailarín. El resto de los gastos corre por cuenta de los participantes, y no todos pueden afrontarlos.
En Cosquín -adonde la delegación viaja con todos los gastos pagos por el Gobierno, hotel y seguros incluidos- el tema es que, según Oro, la Comisión no hace demasiado por los ganadores del Pre. Si bien reconoció que no son "productores de artistas", destacó que los ganadores del certamen sólo tienen acceso a un mínimo lugar en el Festival mayor y "después les sueltan la mano". "El Gobierno hace un gran esfuerzo pagando convenios, traslados, estadías y hasta un cachet en algunos casos; los artistas también, y te retribuyen muy poco. Eso baja el entusiasmo", opinó.
