Juan Pablo Ruiz quería revancha en el Safari, una carrera que definitivamente le es esquiva. El año pasado se le quedó trabado el acelerador y chocó contra un árbol, sufriendo una importante lesión en el hombro que le impidió seguir corriendo durante 2009. El sábado pasado, Ruiz fue el más veloz en la clasificación y ayer largó adelante buscando cambiar su racha. Pero el Safari lo volvió a cachetear de una forma tan grave como milagrosa, en el enésimo acto de imprudencia en una carrera (motos y autos) donde la fatalidad sobrevuela cada año, afortunadamente hasta ahora sin víctimas mortales.
En la zona de Las Compuertas, en una curva de velocidad plena, Ruiz se encontró de frente con una Ford Ranger blanca que increíblemente circulaba en el circuito y no pudo evitar el impacto. Ruiz voló y cayó espectacularmente, pero no sufrió heridas de consideración (raspones en ambos brazos y tórax). "Venía en quinta a fondo cuando vi la camioneta. La mujer se asustó o no sé qué, pero en vez de quedarse por donde venía se abrió para el lado de la cuerda. Yo crucé la moto, pero choqué, di un par de vueltas en el aire y me caí al bajo. No sé qué hacía un vehículo ahí. Esta mujer me arruinó la carrera, me arruinó el año", dijo Ruiz, en pleno shock y sin pensar que se había salvado de milagro. La mujer que conducía la camioneta es esposa de un piloto veterano que estaba en competencia al momento del accidente y ayer no podía hablar del susto. En la caja de la misma Ranger cargaron luego la moto de Ruiz. Para tener una idea de la dimensión del impacto, el motor de la Yamaha YFZ modelo 2010 estaba partido en dos.
