El doctor Alfredo Avelín ingresó a la clínica El Castaño, ubicada en avenida Libertador al 952 Este, el miércoles 28 de diciembre para ser intervenido quirúrgicamente por una obstrucción intestinal provocada por una brida. Desde entonces, el ex Gobernador quedó internado en el centro de salud hasta el día de su fallecimiento.

Tras una operación exitosa por el problema intestinal, el caudillo fue trasladado a Terapia Intermedia, donde se estaba recuperando favorablemente. Pero su estado se complicó, el sábado 7 de enero, por una fibrosis pulmonar de vieja data, que obligó a los médicos Pablo Luege y Eduardo Naciff a trasladar a Avelín a la Terapia Intensiva. En esa instancia, los profesionales debieron entubarlo y conectarlo a un respirador artificial para que contara con ayuda mecánica para que sus pulmones no se sobre exigieran. ‘Estaba bien, lúcido y lo iban a trasladar a una habitación común. Sin embargo, se complicó la parte respiratoria y le costaba mucho exhalar‘, explicó entre lágrimas el hijo mayor del ex mandatario, Alfredo Avelín Nolléns.

Bajo el cuidado médico, la salud del caudillo experimentó una mejoría. Los profesionales le fueron quitando de a poco la asistencia mecánica respiratoria y fue respondiendo favorablemente a la exigencia de respirar por sus propios medios. Inclusive, los médicos le fueron retirando paulatinamente la medicación que lo mantenía sedado. Durante esa etapa, el ex gobernador estuvo consciente durante ciertos lapsos del día y en una de las breves charlas con su hijo Alfredo le manifestó que ‘había que seguir peleando‘. La familia conservaba la esperanza de una pronta recuperación debido a que, salvo el inconveniente pulmonar, su organismo se mantenía sin ningún riesgo evidente. ‘Tiene la presión sanguínea bien, el pulso está normal y todos los otros órganos no tienen problema‘, resaltaba Avelín Nolléns. Los médicos también destacaron la mejoría pero mantenían un pronóstico reservado sobre el paciente.


EL DECLIVE

A pesar de esa positiva evolución, el martes 24, una insuficiencia renal aguda se desató en el organismo del ex mandatario que agravó drásticamente su cuadro de salud. Además de estar conectado a un respirador artificial, Avelín debió enfrentar un tratamiento de diálisis que fue carcomiendo su ánimo y su estado físico, según explicó Avelín Nolléns. El surgimiento del problema en los riñones, la fibrosis pulmonar crónica y la avanzada edad del líder de la Cruzada (tenía 84 años), resultaron un cóctel letal para don Alfredo. El pasado jueves en la tarde, el ex Gobernador se despidió de su familia, pidió que lo durmieran con medicación y ayer a las 11.10, su vida se apagó.