La jueza de Paz de General Pico rechazaba los casamientos entre parejas homosexuales, Marta Covella, pidió licencia y evitó así celebrar ayer el primer casamiento entre personas del mismo sexo en la provincia, donde otras dos contrajeron casamiento, y el trámite estuvo a cargo de un suplente.

La funcionaria, que había advertido que no casaría homosexuales porque "Dios no lo aprueba", pidió licencia tras comunicar su decisión a los contrayentes y al delegado del Instituto Nacional contra la Discriminación, Xenofobia y Racismo local, Santiago Ferrigno, quien asistió como invitado.

El primer casamiento homosexual en la provincia se hizo entre Alberto Peralta y Oscar Omar García López tras 27 años de relación, y estuvo a cargo del suplente de Covella, Marcelo García Mossman.