No hace mucho que salió a la luz y movilizó tanto a la familia como a los que siguen su vida y obra. Se trata de la carta que Buenaventura Luna le escribió a su hijo José María Maestre y que según el entorno, es la única que el poeta huaqueño dejó para su descendencia, o al menos la única que trascendió hasta el momento. Colmada de consejos de hombre a hombre, fue celosamente guardada por Marucho, como le llamaban a José María, fallecido el 20 de diciembre de 2011, al día siguiente de su cumpleaños. Él era el primer varón y segundo hijo de los 7 que Don Buena tuvo con Olga Maestre. Y probablemente fue dedicada a él porque -acorde a los mandatos- era quien de algún modo quedaba a cargo del cuidado familiar en ausencia del progenitor. En eso coincide Betty, hermana de Marucho (una de los cuatro hijos de Dojorti y Maestre que aún viven), quien en charla con DIARIO DE CUYO contó que leyó la misiva hace poco tiempo.
"Yo sabía que tenía una carta, pero nunca le pregunté, respetuosa de lo que él no mostraba ¿no?. Hace muy poco vino mi cuñada, Hilda Alvero, muy emocionada y ahí me la mostró. Parece que José María, que era un ser maravilloso y muy inteligente, la guardaba muy dentro suyo’, comentó Betty, quien suscribe que fue justamente él quien más confrontaba a su padre y cuestionaba sus idas y vueltas al hogar; sobre todo luego que Olga y Eusebio se separaron, a mediados de los "40 (aunque asegura con cariño que especialmente desde el "50 siempre volvía a verlos y muchas veces tenía ganas de quedarse en su casa).
"Eso lo he escuchado yo, Marucho era el más grande, varón, estaba en casa con los muchachos mientras las chicas estábamos con los salesianos. Él lo vivió de otra manera. Con él es con el que más habló el papi. Y al último tiempo, cuando él estaba solo en la calle San José, Marucho le llevaba la ropa y cosas’, dice Betty.
"La carta no está fechada, pero debe haber sido escrita casi sobre el final, poco más o menos, por el tono de despedida y porque le habla a un joven -Marucho nació en 1934- que también pudo seguir el camino de las letras’, aportó a este medio Carlos Semorile, nieto de Dojorti (hijo de Brígida, también fallecida), escritor y quien recopila todo sobre su célebre abuelo materno en el blog "Pensamiento Dojortiano’.
"Tú eres un hijo muy bueno, muy inteligente y muy capaz. Mereces un hermoso destino; y yo no tengo cosa mejor que desear en el resto de mi vida’, comienza la carta, donde Eusebio asume que no es un "ejemplo de virtudes’ pero le pide a José María que siga sus consejos.
"Más que una carta, este es el testamento de un padre hacia su hijo. Un testamento ético en el que se revelan los anhelos más íntimos de un Eusebio todavía joven pero que, sabiéndose enfermo, le habla a Marucho desde "los umbrales de la vejez+, apuntó en su blog Semorile.
