�Según la fiscal, “era imprescindible limpiar el arma para ver de qué tipo de calibre es el arma. Ahí decía ’Bersa 22’. Eso es importante. Las numeraciones muchas veces son limadas o erradicadas y vueltas a grabar. Para proceder con toda prolijidad y diligencia, debemos dejar asentado en ese procedimiento el tipo de arma, la marca del arma, el tipo de calibre y la numeración”, explicó. Fein añadió que “es lo que hay que hacer. No por eso el arma queda totalmente limpia. El arma fue con sangre, fue debidamente embolsada, termosellada la bolsa y debidamente (enviada) a Balística, donde debía ir”.