Gente asomada en la puerta de sus casas viendo cómo un río pasa por el frente de sus casas, mientras otras esperaban enfrente de sus viviendas resisitiéndose a abandonarlas por temor a que puedan robarles sus pertenencias. En el contrapunto, un millar de evacuados, que sucios y mal abrigados, le hicieron frente a las inclemencias del tiempo refugiándose en las distintas escuelas e instituciones que se dispusieron para la ocasión. Esto es lo que se observó ayer en Pocito, Valle Fértil, 25 de Mayo, Caucete, Rawson, Angaco, Chimbas y Santa Lucía, sitios en donde evacuaron hasta 1.141 personas. Al cierre de esta edición algunos retornaron a sus casas. Además se cayeron 90 viviendas de adobe que no pudieron soportar la cantidad de agua que precipitó en estos últimos días y por esto hubo además un niño y un hombre heridos.

Los primeros evacuados fueron de Pocito, del asentamiento ubicado en Calle 17 y Aberastain y fueron trasladados por el municipio a partir de las 20 del jueves y así lo hicieron luego de que el canal que atraviesa la zona comenzara a desbordarse. Cuando la gente, que vive a menos de 2 metros del canal, comenzó a ver que el nivel del agua era cada vez mayor, comenzaron a correr para buscar un lugar donde protegerse de los inevitables daños. Así fue que esas 266 personas fueron refugiadas en la escuela Batalla de Tucumán, mientras que sus viviendas de adobe no soportaron la correntada.

En el resto de los departamentos, el momento de mayor zozobra fue en la madrugada de ayer. Es que fue cuando las casas de adobe dejaron de resistir la cantidad de agua que precipitó en las provincia. Así fue que el primero en trasladar gente de sus casas a un sitio seguro fue Caucete, y lo comenzó a hacer a las 3 de la mañana, hora en la que 120 personas fueron trasladadas a las distintas uniones vecinales del departamento para prevenir cualquier problema. En Valle Fértil las evacuaciones de las 360 personas comenzaron a las 4 de la mañana y los primeros que rescatados por el municipio fueron los vecinos de Baldes del Sur, sitio en que el río pasa muy cerca y estaba a punto de desbordarse e inundar el asentamiento. Además se anegó el puente que une Ischigualasto con la Villa San Agustín y también hubo inconvenientes a la altura de Bermejo, donde la ruta 510 estuvo cortada por algunas horas. Además la lluvia cortó la Ruta Nacional 141, en el límite San Juan-La Rioja. El resto de las rutas estaba transitable con precaución.

En Santa Lucía, los vecinos de la Villa Pedro Echagüe fueron los primeros en irse de sus casas buscando un lugar más seguro como la escuela Necochea. A partir de las 6 de mañana comenzaron a llegar las primeras personas de los 100 que finalmente debieron ser asistidos y llevados a la escuela. En 25 de Mayo debieron ubicar a 200 personas en las distintas uniones vecinales de La Chimbera, El Encón, Villa El Tango y Tupelí. En Angaco, Chimbas y Rawson tuvieron que refugiar a 135 personas en total y fueron alojados en los CIC de cada uno de los departamentos.

El relevamiento de daños de la tormenta también dejó como saldo que al menos 90 viviendas precarias se derrumbaron en 4 departamentos distintos. Así fue que en 25 de Mayo se cayeron 50 casas de adobe, mientras que en Pocito y Valle Fértil, fueron 37 las viviendas precarias que cedieron ante la humedad y la correntada.

En tanto, en Santa Lucía se derrumbaron 3 casas, en donde hubo 2 personas heridas ya que parte de los escombros cayeron sobre ellos. Uno de los heridos fue un niño de 3 años que cuando intentaba salir de su casa que estaba derrumbándose, dos ladrillos de adobe le golpearon el brazo y la pierna izquierda. El niño fue trasladado al Hospital Rawson y unas horas después fue dado de alta. Mientras que el otro herido fue un adulto que fue alcanzado por una madera del techo de su casa que lo golpeó en el antebrazo derecho y fue al hospital.