Cuando Viviana Cuello lo escuchó hablar a Néstor Sánchez Sotelo en el Festival de Cine de Mar del Plata en el 2011, tuvo un sueño. El director y productor de cine contaba los pormenores de la filmación de "Industria Argentina, la fábrica es para los que trabajan”, una película con tinte social en la que invirtió diez años de su carrera; y ella (que había ido a dicho evento como representante del gobierno de San Juan en el área Contenidos Audiovisuales) imaginó en la pantalla gigante a todas aquellas las familias sanjuaninas que habían vivido de la basura por años y que hoy por hoy, siguen viviendo de ella, pero en otras condiciones.

No pasó mucho tiempo hasta que pudo contactarlo por teléfono para darle más detalles. Sánchez Sotelo no solo escuchó su sugerencia sino que se interesó por este "cambio estructural” que la funcionaria le contaba, historia que -tal como alguna vez confesó- en principio le parecía exagerada. Para sacarse las dudas, aceptó la invitación para venir a San Juan. Y así lo hizo, en muchas oportunidades para acercarse al basural y a la gente. Entonces descubrió que el entramado social a la que Viviana hacía referencia era real. Apropiádose de hechos y relatos de la vida misma y mezclándolos con algunos tintes ficción, hizo los primeros borradores de "Los Nadies”.