La madre de Candela Rodríguez, Carola Labrador, aseguró ayer que su marido ‘no tiene nada que ver‘ con lo sucedido con su hija y que a la niña la mataron porque los captores ‘se asustaron‘ al ver que ella se movilizó tanto para encontrarla.
‘No voy a parar hasta encontrar a los verdaderos culpables‘, expresó Labrador en la puerta de su casa de Hurlingham, en sus primeras declaraciones públicas tras la inhumación del cuerpo de Candela, ocurrida el jueves pasado.
‘Todo lo que ustedes están inventando es todo mentira. Mienten (porque) no tienen noticia‘, expresó Labrador visiblemente molesta con la prensa. La mujer se quejó al enterarse de que algunas versiones indicaban que estaba desaparecida: ‘Me fui a llorar a mi hija, tenía necesidad, no la pude enterrar tranquila, me volvieron loca‘.
Labrador expresó que su marido ‘no tiene nada que ver con lo sucedido a Candela‘. También aseguró que llamados telefónicos como el difundido públicamente ‘hubo un montón‘. ‘Yo no puedo aportar ninguna información porque yo no sé nada‘, dijo la mujer, y añadió: ‘Si yo hubiera sabido hubiera sido la primera en ir a buscar a mi hija‘.
Labrador se trasladó después del mediodía de ayer a casa de un pariente y sus familiares no precisaron cuándo regresaría a su vivienda de Hurlingham. Por la tarde, la abuela y la tía de Candela -acompañadas por un niño- se retiraron de la casa donde vivía la niña, en Hurlingham, y cargaron bolsas de ropa en el mismo Peugeot 206 negro en el que el jueves pasado se fue Carola.
El 22 de agosto, Carola denunció que su hija Candela había desaparecido luego de salir de su casa para encontrarse con unas amigas con quienes asistía a un grupo boy scout. Su padre, Alfredo Rodríguez, está condenado en una causa por piratería del asfalto. Este jueves amplió voluntariamente su declaración y entregó una lista con los nombres de 5 personas con prontuario que podrían tener animosidad hacia él. Supuestamente es gente que lo había acusado de ‘buchón de la cana‘.
Según fuentes del caso, el padre de Candela habría aprovechado la oportunidad para pedir ser llevado nuevamente a la cárcel de Magdalena -una prisión con régimen semiabierto-. También habría pedido beneficios de salidas transitorias y/o la prisión domiciliaria.
