El Gobierno de Haití y sus socios en asistencia humanitaria luchan ayer por contener un brote de cólera que causó la muerte de al menos 210 personas en la región central, en la peor emergencia médica en el país desde el devastador terremoto del 12 de enero que dejó el país en ruinas. Además hay unos 3.000 hospitalizados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que el virulento brote de diarrea, que había afectado a más de 1.500 personas hasta el jueves a última hora, sería la primera epidemia de cólera en un siglo en la vulnerable nación caribeña, la más pobre del Hemisferio Occidental.
La Cruz Roja, la ONU y otras agencias humanitarias enviaron médicos, suministros y agua potable a Saint-Marc, el epicentro del brote y ubicada en Artibonite, al Norte de la capital. En Puerto Príncipe no se reportaron casos de la enfermedad.
Un trabajador humanitario que visitó el principal hospital en Saint-Marc dijo que lo que vio fue una "escena de terror".
"En el patio había filas de pacientes con sueros intravenosos. Recién había llovido y había gente tirada en el piso acostada en sábanas empapadas, sobre sus heces", escribió David Darg, de la organización humanitaria Operation Blessing International. Darg dijo que residentes rurales alrededor de Saint-Marc estaban mendigando agua potable.
Temor a la propagación
La región es la zona agrícola central haitiana y ha recibido a decenas de miles de sobrevivientes del sismo, en el que murieron hasta 300.000 personas y otros miles resultaron heridos, generando un profundo trauma en la población. Ahora temen que el cólera se extienda a los campos de refugiados en la capital donde conviven 1,5 millones de personas que se quedaron sin hogar por el sismo.
El presidente haitiano, Rene Preval, había confirmado que el cólera era la causa de los casos de diarrea aguda que colapsaron los hospitales en el centro de Haití en los últimos días, donde ingresaron pacientes debilitados y deshidratados. Muchas de las víctimas murieron en cuestión de horas.
El cólera es una enfermedad severa transmitida a través del agua y alimentos contaminados que ocasiona diarrea y deshidratación severa y generalmente no se contagia entre personas.
Ante la emergencia, el ministro de Salud de Haití, Alex Larsen, anunció un programa de prevención de emergencia.
El funcionario instó a la población a lavarse regularmente las manos, a no comer vegetales crudos, a hervir la comida y el agua para tomar y evitar bañarse o beber agua en los ríos.
"Esta enfermedad es muy peligrosa", dijo Larsen. "Puede matar en tres horas porque una vez que la diarrea comienza no para", explicó.
Pero pidió a la población que no entre en pánico y aseguró que la severa deshidratación causada por el cólera puede ser fácilmente tratada tomando agua hervida mezclada con azúcar y sal.
