Ya es en la práctica nuestro tercer gran escenario exportador (detrás de Estados Unidos e Inglaterra). Algunos incluso lo ven como la continuación de nuestro mercado interno. Por eso, la semana pasada junto a la comitiva nacional encabezada por el Ministro de Agricultura Julián Domínguez, viajaron a Brasilia los ministros de la producción de la región, junto con directivos de la Coviar y empresarios del sector. Con sus pares brasileños repasaron la agenda vitivinícola. A pesar de la fuerte penetración de los vinos argentinos en el mercado de Brasil (con Chile encabezan la lista de proveedores), hay preocupación por los retrasos en la entrega de las licencias no automáticas al sector exportador vitivinícola y la consecuente pérdida en la participación de ese mercado clave, ocupado rápidamente por otros países competidores. Además, se han encendido algunas luces de alerta, por las ventajas arancelarias que va a comenzar a tener en breve Chile en el ingreso de sus productos, situación que aparece como amenaza frente a los vinos chilenos. "Nuestra mayor preocupación es poner en valor una situación de "discriminación" que existe en el tratamiento comercial de los vinos argentinos frente a los chilenos", advirtieron Raúl Benítez y Raúl Mercau -titulares de Producción de San Juan y Mendoza-. Es que el sector vitivinícola brasileño, ve como una gran amenaza la penetración del vino nacional. Incluso desde hace tiempo que vienen planteando políticas arancelarias al gobierno carioca para proteger la incipiente industria vitivinícola de ese país. Una de ellas es llevar de los U$S 8 actuales la caja de 12 botellas a U$S 15 como una barrera para el ingreso de los vinos argentinos. De todas maneras, los funcionarios y empresarios vitivinícolas les advirtieron que "la industria vitivinícola brasileña deberá necesariamente ser más competitiva, ya que no se pueden mantener eternamente con políticas de precios, arancelarias y paraarancelarias". Frente a ese panorama, la idea de los gobiernos de las provincias productoras, es avanzar en forma urgente en una mayor complementación para ampliar el consumo brasileño en una tarea conjunta de marketing y calidad. "El propósito es trazar un plan para abordar en forma conjunta terceros mercados y diseñar un Plan Estratégico Mercosur para el vino de ambas naciones y desde esa posición, abordar en septiembre de éste año las negociaciones con la Unión Europea", advirtieron los ministros. Los objetivos locales son claros: aprovechar la oportunidad de un mercado en crecimiento. Ofrecen al sector brasileño la experiencia vitivinícola del país, trasladar todas las medidas arancelarias a países extra Mercosur y proponer en ese mercado los usos alternativos de la uva.
