En Honduras hubo que lamentar muertes ayer por el conflicto generado desde que el presidente Manuel Zelaya fuera destituido por sectores disconformes con sus intentos de reelección.
Ayer, al menos un manifestante murió y unos cinco resultaron heridos en el aeropuerto de la capital de Honduras, donde miles de personas que aguardan el retorno al país del depuesto presidente Zelaya se enfrentaron con fuerzas de seguridad.
Un despacho de la agencia de noticias DPA señaló que los policías agrupados en la zona donde se dieron los enfrentamientos afirmaron que los choques se desataron porque los manifestantes quisieron ingresar a la pista, donde debía aterrizar el avión en el que venía Zelaya, que debió abandonar Honduras el domingo pasado, cuando los militares lo sacaron de su casa el día que fue destituido.
Octavio Alvarenga, director del Hospital Escuela de Honduras, dijo que un hombre llegó muerto de un balazo en la cabeza a ese centro médico. Se trata del primer muerto tras una semana de protestas por el derrocamiento de Zelaya, quien fue sacado del país a punta de rifle por militares el domingo 28 de junio.
Distinta fue la versión de fuentes policiales, que informaron que al menos dos personas murieron en los enfrentamientos entre las autoridades y cientos de manifestantes que apoyan a Zelaya.
El destituido mandatario intentó ayer volver a Honduras en avión, acompañado por el titular de la Asamblea General de la ONU, el ex canciller nicaragüense Miguel D\’Escoto. Pero las nuevas autoridades le impidieron su aterrizaje al haber colocado unos vehículos en las pistas.
Entonces, el avión en que viajaba aterrizó en Honduras después de no haber podido hacerlo en el aeropuerto de Tegucigalpa. Desde la aeronave, Zelaya señaló que quería comunicarse inmediatamente con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y los presidentes de Argentina, de Paraguay, y de Ecuador, Rafael Correa, que viajaron a El Salvador a bordo del avión presidencial de Cristina Fernández de Kirchner.
Minutos después, Zelaya dijo desde la capital nicaraguense que iba a partir inmediatamente hacia El Salvador para reunirse con los presidentes ahí presentes. En medio del tenso clima, el nuevo Gobierno de Honduras anunció que el toque de queda entró en vigor a partir de las 18.30 de ayer.
"Están matando al pueblo por órdenes de este gobierno usurpador", dijo Daniel Pacheco, un estudiante de 22 años, con casquillos de bala en las manos. El joven dijo que varios de sus amigos fueron heridos esperando la llegada de Zelaya.
Cuando el avión apareció sobrevolando el aeropuerto de Toncontín, ubicado en un abrupto valle, manifestantes gritaron "¡Viene Mel, viene Mel!", pero luego la aeronave no fue autorizada a bajar por los controladores aéreos de Tegucigalpa y se dirigía al aeropuerto de alternativa fuera de territorio hondureño.
Socorristas dijeron en el aeropuerto que otros dos hombres estaban gravemente heridos en la cabeza y en los testículos.
