Los tres festejaron como niños, tanto trabajo realizado en los dos últimos meses rindió los frutos deseados. Gerardo Tivani, Emiliano Fernández y Emanuel Aguero se habían juramentado ganar la medalla de oro en la Velocidad Olímpica, única prueba por equipos que una selección sanjuanina no había podido ganar nunca. “Nos habíamos propuesto esto y conseguirlo es lo más lindo que nos podía pasar”, dijo el pocitano Tivani que sacó al equipo con una gran fortaleza. “Esto se lo dedico a dos personas que siempre confiaron en mí, que se fueron este año y los extraño muchisimo: El Chino (Saldaño) y mi abuelo”, afirmó “Bam Bam” Fernández.
Con su hijo de diez meses en brazos, “Bebe” Aguero también compartía la alegría. “Lo más lindo es haberle regalado a toda la gente este momento. Nos empujaron con su aliento”, contó.
Dos tiempazos: 1m05s023 en la clasificación de la mañana y 1m05s425 en la final (enfrentado a Metropolitana) le dieron al trío el triunfo que tanto ansiaban y por el que trabajaron a destajo.
